EFECiudad de México

El peritaje preliminar de las causas del derrumbe de la línea 12 del metro de Ciudad de México en el que murieron 26 personas dio este miércoles un golpe a las aspiraciones presidenciales del exalcalde capitalino y actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

"El incidente fue provocado por una falla estructural asociada a deficiencias en el proceso constructivo", apuntó de forma lapidaria el primer informe de la empresa noruega DNV, a la que el Gobierno de la Ciudad de México encargó un peritaje independiente.

Aunque se trata de una conclusión preliminar, pues quedan dos estudios más, la investigación ensombrece la gestión de Ebrard, quien a poco tiempo de concluir su mandato como alcalde inauguró en 2012 la llamada línea dorada como su gran legado.

Los investigadores noruegos, en cambio, no detectaron errores en el mantenimiento, por lo que no se vislumbra negligencias del sucesor de Ebrard, Miguel Ángel Macera (2012-2018), ni de la actual alcaldesa, Claudia Sheinbaum, quien rivalizaría con el canciller para convertirse en la futura candidata a la presidencia de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido del mandatario Andrés Manuel López Obrador.

FALLAS EN LA CONSTRUCCIÓN

La tragedia ocurrió el 3 de mayo por la noche cuando cedió una viga de un puente elevado de la línea 12 en la alcaldía Tláhuac, en el sureste de la capital, provocando la caída de un tren con pasajeros que quedó encallado en forma de "V".

Murieron 26 personas y un centenar resultaron heridas, cuyos familiares peregrinaron durante horas por la zona del derrumbe, los hospitales y la morgue.

El informe de lo sucedido fue presentado este miércoles en una rueda de prensa sin preguntas por parte de representantes de DNV y del Gobierno capitalino, que ha sido muy criticado puesto que no ha habido ceses ni dimisiones desde la tragedia.

El análisis reveló que en las trabes (vigas) del puente derrumbado faltaban pernos, había soldaduras incompletas o mal ejecutadas y cementos de diferentes tipos, además de que algunas obras no coincidían con "el plano de diseño" original.

Mientras la hipótesis del accidente apunta directamente a fallas en la construcción, elude probables errores de mantenimiento al considerar que la línea operaba "cumpliendo con los protocolos" de revisión.

Unas conclusiones que se asemejan a la investigación publicada el fin de semana por The New York Times y criticada entonces por Ebrard.

En una carta al periódico, el canciller dijo que la línea 12 es "quizás la obra pública más auditada de la historia de México" y criticó que el mantenimiento posterior ha sido una "incógnita".

GOLPE PARA EBRARD Y ALIVIO PARA SHEINBAUM

La conclusión preliminar del informe, del que todavía quedan dos capítulos, enturbia el futuro político del canciller, destacado aspirante a suceder a López Obrador en 2024.

Lo cierto es que el fantasma de las obras, realizadas por las empresas ICA, Carso (de Carlos Slim) y Alstom, lo han perseguido desde que inauguró hace nueve años la línea para conectar los humildes barrios del sur.

Y es que la construcción costó más de lo previsto y la línea presentó varias fallas, lo que llevó a Ebrard a mudarse durante un tiempo a Francia alegando una persecución política de sus adversarios.

Tras el accidente, el ahora secretario mexicano de Relaciones Exteriores dijo que se pondrá "a disposición" de las autoridades que lo soliciten.

Por su parte, el informe supuso un cierto alivio para Claudia Sheinbaum, compañera de partido pero rival política de Ebrard, pues había sido denunciada por familiares de las víctimas por posibles fallas de mantenimiento.

Durante la presentación, Sheinbaum aclaró que la depuración de responsabilidades dependerá de la Fiscalía capitalina, mientras que anunció la creación de un equipo para el "refuerzo y rehabilitación" de la línea.

El tercero en discordia, el senador Miguel Ángel Mancera, alcalde entre 2012 y 2018, defendió a su vez la revisión de la línea que se hizo bajo su mandato tras el potente terremoto de 2017.

EL PRESIDENTE LOS DEFIENDE

Antes de publicarse el informe, el presidente López Obrador defendió a sus dos posibles sucesores frente a lo que considera una "estrategia politiquera" de la oposición y los medios de comunicación.

“Esto del tren es para afectar a nuestro movimiento a la transformación, desde luego poner a pelear a Marcelo con Claudia. Es algo muy vulgar porque ni Marcelo ni Claudia van a caer en la trampa", expresó el mandatario este miércoles desde el Palacio Nacional.

Además, se curó en salud al asegurar que el liderazgo de la izquierda cuenta con "muchísimos" posibles sucesores a diferencia de la "muy menguada" oposición.

Sin embargo, algunos analistas apuntan al accidente como una de las causas del batacazo electoral del oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en los comicios intermedios del pasado 6 de junio en Ciudad de México, feudo histórico de la izquierda.