EFEBogotá

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, aseguró este lunes durante la reunión del Grupo de Lima que su país rechaza una posible intervención militar en Venezuela como salida a la crisis política, económica y social que se vive en la nación.

"Para Guatemala la solución de la crisis en Venezuela corresponde a los venezolanos. Respetamos los principios de territorialidad y el principio de no intervención, por lo que rechazaremos cualquier solución militar o amenaza de uso de la fuerza", sostuvo el mandatario.

El Grupo de Lima se reúne este lunes en Bogotá, con la presencia del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y de Juan Guaidó, quien se proclamó mandatario interino de Venezuela, para estrechar el "cerco diplomático" a Nicolás Maduro después de que el intento de ingresar ayuda humanitaria a ese país acabara en violencia.

Morales afirmó que ve "con gran preocupación que el régimen de Nicolás Maduro" siga "promoviendo un clima de conflictividad innecesario para su país y para América Latina".

"El cierre de las fronteras, el uso de gases lacrimógenos y perdigones de escopeta eleva la tensión y se convierte en una amenaza para la paz, la democracia y la seguridad global", subrayó.

Hizo hincapié en que Maduro, al no permitir el ingreso de ayuda humanitaria, "pone en riesgo la salud y la seguridad alimentaria" de los venezolanos.

"Esperamos que en los próximos días esa ayuda pueda ingresar a territorio venezolano de manera pacífica", añadió Morales.

El gobernante también mencionó que Guatemala se unió al Grupo de Lima "con la convicción de que" sus esfuerzos "ayudarán a mejorar las condiciones de vida" de los venezolanos.

"Sin embargo, el tiempo ha transcurrido y la situación se ha ido deteriorando aún más a causa de las acciones del régimen de Maduro que ha llevado a su país a una crisis insostenible", apostilló.

Morales reiteró su "llamado urgente" a que se convoquen en Venezuela unas "elecciones libres, transparentes y justas convocadas por las autoridades legítimas".

Finalmente, lamentó "mucho que la ONU, incluyendo la oficina de la alta comisionada para los derechos humanos, Michelle Bachelet, no esté procediendo de acuerdo a su mandato con relación a la situación en Venezuela".

Este fin de semana, según distintas fuentes, los disturbios en las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil por donde se intentó pasar ayuda humanitaria dejaron por lo menos cuatro muertos y cerca de 300 heridos, mientras que la vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez, confirmó que más de 120 miembros de las Fuerzas Armadas venezolanas han desertado en este país.