EFEBrasilia

El Senado de Brasil instaló este miércoles una Comisión Externa que acompañará la delicada situación de los incendios del Pantanal, el mayor humedal del mundo que es compartido con Paraguay y Bolivia y que ha perdido este año un 17 % de su vegetación por causa del fuego que se propaga en esa región.

La Comisión Externa celebró inmediatamente su primera reunión y determinó el viaje de una misión de cuatro legisladores el próximo sábado a la región, donde el fuego se arrastra y ha segado la vida de centenas de animales, entre ellos especies amenazadas como el jaguar, el mayor felino del continente americano.

Los cuatro senadores que integran la misión representan a los dos estados de la región y, además de visitar y sobrevolar los lugares afectados, se reunirán con las autoridades locales y con el grupo científico que acompaña las labores del Cuerpo de Bomberos para rescatar animales silvestres.

El grupo de senadores pretende también proponer una ley específica de protección ambiental en ese bioma de 14 millones de hectáreas y rico en fauna, con especies como jaguares, osos hormigueros, aves de gran porte, armadillos, caimanes yacarés y una inmensa variedad de insectos, entre otros.

Los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, ambos en la región Centro-Oeste, se declararon esta semana en situación de calamidad y emergencia, respectivamente, una condición que permite la liberación de recursos inmediata y el apoyo de organismos nacionales, como el Ejército, para actuar en este tipo de situación.

Este miércoles, el ministro de Desarrollo Regional, Rogerio Marinho, se reunió con el gobernador de Mato Grosso, Mauro Mendes, y determino la entrega de recursos federales por 10,1 millones de reales (unos 1,92 millones de dólares) para el combate a los incendios.

Un día antes, Marinho había sostenido una reunión similar con el gobernador de Mato Grosso do Sul, Reinaldo Azambuja, y anunció igualmente la liberación de 3,8 millones de reales (unos 724.223 dólares) para acciones de combate al fuego en ese estado.

Hasta el pasado 9 de septiembre, según datos oficiales, se habían contabilizado dos millones de hectáreas quemadas por la sequía, las fuertes temperaturas -que en esta época del año pueden alcanzar los 43 grados centígrados- y por la acción humana.

La Policía Federal realizó un operativo en ambos estados a partir de imágenes obtenidas por satélite que apuntan a que una parte de los incendios fue provocada por hacendados, quienes usan ese método para preparar la tierra para cultivos comerciales o para el pasto de ganado vacuno, que tiene en esa región el mayor rebaño del país.

Cinco hacendados de la región son sospechosos de haber ordenado algunos de los incendios y fueron denunciados ante la Justicia.