EFERío de Janeiro

El exministro José Dirceu, considerado la mano derecha del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), y vinculado en varios procesos por las corruptelas destapadas en la estatal Petrobras, se entregó este viernes a la Policía luego de que la Justicia ordenara su prisión.

La Justicia brasileña determinó el jueves el reingreso a prisión del exministro luego de que el Tribunal Regional de la Cuarta Región (TRF-4) negara un recurso que pedía la prescripción de su pena en uno de los procesos.

Tras la decisión de la Justicia, el juez federal Luiz Antonio Bonat, dictaminó que el exministro debía presentarse en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal de la ciudad de Curitiba (sur) máximo a las 16.00 hora local (19.00 GMT) de este viernes.

No obstante, el exministro viajó en coche desde la capital Brasilia hasta Curitiba (casi 1.100 kilómetros) y como la defensa notificó a la Policía Federal no fue considerado prófugo, a pesar no cumplir el horario estipulado y llegar en la noche a la sede de la Superintendencia de la Policía Federal.

Dirceu fue condenado a ocho años y 10 meses de prisión por haber recibido presuntos sobornos en contratos sobrevalorados y actividades ilícitas realizadas en el seno de Petrobras, según apuntó la Fiscalía en las investigaciones.

Sin embargo, el exministro de 73 años ya había estado tras las rejas entre agosto de 2015 y mayo de 2017, después de que fuera condenado en dos procesos por corrupción y lavado de dinero en el marco de la Lava Jato, la mayor operación anticorrupción de la historia de Brasil y la que destapó las irregularidades en la estatal petrolera.

Dirceu volvió a prisión en 2018, aunque esperaba en libertad, desde el pasado junio, el juicio de diversos recursos presentados por sus defensores, gracias a una decisión del Supremo Tribunal Federal.

Entre los recursos interpuestos por los abogados de defensa figuraba una petición de la prescripción de la condena de Dirceu debido a su avanzada edad, que finalmente fue negada el jueves con el voto unánime de los siete magistrados de la Cuarta Sala del TRF-4.