EFESao Paulo

El expresidente del Gobierno español Felipe González consideró hoy "innecesario el uso de la coerción" utilizada contra el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien el pasado viernes fue trasladado por la Policía desde su residencia hasta una comisaría para prestar declaración.

"Me choca cómo se ha producido (la conducción del ex jefe de Estado), porque partiríamos de la base de que se niega a declarar" y "como yo no lo creo, me parece innecesario el uso de la coerción para hacer declarar a Lula", afirmó González en una rueda de prensa en Sao Paulo.

Lula fue blanco la semana pasada de una nueva fase de la operación que investiga las corruptelas enquistadas en la petrolera estatal Petrobras y su situación legal se complicó anoche cuando fue acusado formalmente por el Ministerio Público de Sao Paulo por ocultación de patrimonio, blanqueo de dinero y falsificación de documentos.

Con todo, González se mostró contundente: "Soy amigo de Lula y lo voy a seguir siendo".

El exjefe del Ejecutivo español agregó que sus declaraciones se basan en la evaluación del mandato del expresidente brasileño, considerado el más carismático del país y gracias al cual "Brasil cambió hacia dentro y hacia el mundo", aseguró.

Sin embargo, también reconoció que "no hay ninguna tarea (de Gobierno) llena de luces y sin ninguna sombra".

González opinó que las investigaciones contra Lula conllevarán "un antes y un después" y fomentarán "un nuevo escenario positivo, que definirá comportamientos de responsabilidad política y empresarial más transparentes".

El exgobernante español, que llegó el lunes a Brasil, asumió hoy la cátedra iberoamericana José Bonifacio de la Universidad de Sao Paulo, cuya titularidad ejercieron antes el exmandatario chileno Ricardo Lagos, al exsecretario general iberoamericano Enrique Iglesias y la escritora brasileña Nélida Piñón, premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2005.