EFENueva York

Goldman Sachs logró los mejores resultados de su historia en 2021 impulsado por la gran actividad de fusiones y adquisiciones entre las empresas en Estados Unidos y las numerosas salidas a bolsa en Wall Street, pero sus cifras del último trimestre decepcionaron al mercado.

La entidad financiera, con sede en Nueva York, obtuvo un beneficio de 21.635 millones de dólares, más del doble respecto al ejercicio anterior, con una facturación de 59.339 millones, un 33 % más alta, en ambos casos alcanzando cifras no vistas antes en sus cuentas, según informó este martes.

El mayor crecimiento se dio en el segmento de gestión de activos, que facturó un 87 % más interanual (hasta 14.920 millones) y en la banca de inversión, un 58 % más (casi 14.880 millones), gracias al asesoramiento financiero y los servicios de aval en salidas a bolsa o emisiones de deuda.

El segmento de mercados globales fue el más importante, con una facturación de 22.000 millones que no obstante creció solo un 4 % debido a la debilidad en los servicios ligados al "trading" de renta fija y variable, algo que se notó con más claridad entre octubre y diciembre.

En ese último trimestre, el más seguido por los analistas, Goldman Sachs redujo sus ganancias un 13 % respecto a ese mismo tramo de 2020 pese a tener una facturación un 8 % más alta, y se señalaba precisamente el descenso en los ingresos derivado de la normalización de Wall Street.

La normalización de la bolsa, que durante el primer año de la pandemia de covid-19 ha vivido un "boom" y ahora se prepara para acciones agresivas de la Reserva Federal, ha provocado un descenso del 7 % en los últimos tres meses en los ingresos del segmento de mercados globales.

También tuvo mucho que ver en la reciente caída de beneficios trimestral el aumento del 23 % en los gastos operativos, en buena parte atribuidos a la subida de los salarios, el pago de bonus y la retención del talento, pero también por litigaciones e inversiones en tecnología.

Goldman Sachs es, de momento, la única entidad financiera de las grandes de EE.UU. que ha reportado unas menores ganancias en el último tramo del año, reflejo de tendencias que también han experimentado sus rivales, como el mayor gasto en compensaciones y la ralentización del mercado.

También, como el resto, ha seguido liberando dinero de las reservas que había acumulado para hacer frente a pérdidas crediticias dada la recuperación económica de la pandemia, y a lo largo del año redujo en un 88 % ese apartado, hasta dejarlo en 357 millones.

En una conferencia telefónica, el consejero delegado, David Solomon, aseguró que "sigue habiendo bastante incertidumbre" por la evolución de la pandemia y su presión sobre las cadenas de suministro, y reconoció que hay una "inflación real en los salarios en todas las partes de la economía".

Solomon, además, previó que la inflación siga alta mientras la Reserva Federal retira los estímulos monetarios desplegados durante la pandemia y endurece su política, y opinó que próximamente podría haber "más volatilidad", lo que "probablemente impactará en el crecimiento económico, los precios de los activos y la actividad de los clientes".

Los resultados decepcionaron al mercado y la empresa llegó a caer más del 8 % durante la sesión, arrastrando al índice Dow Jones de Industriales en una jornada de aversión al riesgo. En el último año, Goldman Sachs se ha revalorizado un 15 %.

Nora Quintanilla