EFEBuenos Aires

La actividad económica de Argentina cerró 2019 con una caída anual del 2,1 %, según el informe que difundió este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), después de que la recesión se agravara en los últimos meses del Gobierno de Mauricio Macri.

El descenso es uno de los peores resultados de los últimos diez años, aunque mejoró en cinco décimas respecto al cosechado en 2018, y el indicador sirve como anticipo para medir la variación del producto interior bruto (PIB), que es de carácter trimestral.

Ese 2,1 % de retroceso en el año es el dato de actividad económica con el que parte el nuevo Gobierno del peronista Alberto Fernández, que asumió su cargo el pasado 10 de diciembre.

El dato de diciembre reveló que la economía argentina se contrajo ese mes el 0,3 % frente al mismo mes de 2018.

En un dato positivo, el índice que mide la actividad económica registró en el duodécimo mes de 2019 un aumento del 0,2 % con respecto a noviembre, cuando dicho indicador bajó un 1,6 por ciento.

2019, OTRO AÑO CON CAÍDAS SUCESIVAS DE LA ECONOMÍA ARGENTINA

En agosto pasado, después de las elecciones primarias, la economía argentina sufrió un nuevo traspiés en la crisis económica que comenzó en abril de 2018, que acabó el pasado año con una inflación del 53,8 por ciento.

Los sobresaltos financieros, en particular la fuerte subida del valor del dólar durante 2019, tuvieron impacto directo en la inflación, que dio un salto del 3,7 en diciembre.

Macri perdió las elecciones de octubre y en diciembre Fernández con un programa de Gobierno en el que figura como una de las prioridades la reactivación económica de Argentina a través de la cual se pueda reducir el desempleo, del 9,7 %, según el Indec, y la pobreza, que llega al 40,8 % de acuerdo a un estudio de la Universidad Católica Argentina.

"Poner Argentina de pie" es el lema del Ejecutivo liderado por Fernández, cuya vicepresidenta es la exmandataria Cristina Fernández.

Para intentar lograrlo, el Ministerio de Economía argentino, liderado por Martín Guzmán, se encuentra en conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para intentar renegociar la deuda argentina, entre la que se encuentra un crédito de 56.300 millones de dólares que el FMI dio al Gobierno de Macri y del que hasta el momento han llegado 44.000 millones al país.

De acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles, el PIB de Argentina acumuló en los primeros tres primeros trimestres de 2019 una caída del 2,5 % y sumó hasta entonces seis trimestres consecutivos de retroceso.

Para 2019, el Gobierno de Macri, que concluyó su mandato el 10 de diciembre pasado, proyectaba inicialmente una contracción económica del 0,5 %, aunque posteriormente corrigió esa previsión hasta una caída del 2,6 %.

A pesar de que había pronósticos más adversos, como los de los consultores privados que mes a mes revela el Banco Central para su informe de expectativas y que apuntaban a que el dato sería de una caída del 2,8 % anual, finalmente la bajada fue menor, con ese 2,1 % que reveló hoy el Indec.

MEJOR QUE EN 2018 PERO CON EXPECTATIVAS DE OTRO RESULTADO NEGATIVO EN 2019

Se trata de una mejora, además, con respecto al resultado de la actividad económica de 2018, cuando el porcentaje de retroceso fue del 2,6 % anual acumulado.

De todas formas, es un resultado negativo en comparación con los registrados en la última década, desde el desplome de 2009, cuando el PIB cayó un 6 % tras la crisis global desatada en 2008.

Las proyecciones para 2020 son de una contracción, aunque más moderada: el Fondo Monetario Internacional vaticina una merma del 1,3 %, mientras que las consultoras privadas locales proyectan una disminución del 1,6 %.

En su informe, Orlando Ferreres & Asociados observó que el Gobierno de Fernández inició su mandato "implementando medidas fuertes de entrada", aunque por ahora estas solo afectaron al sistema tributario, "anticipando que la política fiscal no tendrá un rol muy expansivo".

"Así, la marcha de la actividad dependerá en buena medida del resultado que tengan las decisiones económicas que aún no se anunciaron, y de la confianza que la nueva Administración pueda generar en los agentes. De no haber sobresaltos, esperamos que la actividad deje el piso de la recesión atrás y comience a estabilizarse", señaló la consultora.

Pablo Ramón Ochoa