EFEBogotá

El medioambiente y la preservación de la Amazonía pasan de puntillas en la campaña presidencial colombiana porque "no da votos", mientras los pueblos indígenas piden que se les tenga en cuenta en la toma de decisiones y en las políticas que el próximo Gobierno ponga en marcha.

La campaña presidencial está llegando a su recta final, con la primera vuelta a desarrollarse el 29 de mayo, después de semanas en las que los candidatos han protagonizado debates, llenado plazas públicas y realizado eventos donde la Amazonía, uno de los territorios más biodiversos del mundo y del país, y que enfrenta más riesgos ambientales y sociales, ha tenido un poco notorio papel secundario.

"La Amazonía no pone votos", lamenta Doris Ochoa, de la Fundación Gaia Amazonas, quien agrega que esa región es "como un país que no existe".

La deforestación, la minería ilegal o la extensión de tierras para ganado son algunas de las amenazas que ponen en riesgo este territorio, pero también a los pueblos indígenas que habitan en ellos.

"También nosotros construimos país", recuerda en una entrevista con Efe Gonzalo Macuna, líder del territorio indígena Yaigojé-Apaporis, a pesar de que los territorios indígenas han sido "abandonados por el Gobierno nacional".

COMPROMISO INSTITUCIONAL

Un total de 45 líderes indígenas de 14 territorios de la Amazonía colombiana se reunieron este jueves en Bogotá para compartir experiencias de los trabajos que están llevando en el marco de la implementación del decreto 632, que contempla que cada pueblo indígena tenga su propio gobierno para organizarse.

Este decreto, aunque "necesario pero no suficiente", avanza en la consolidación de los territorios indígenas como entidades territoriales de carácter especial en las que puedan ejercer su autonomía y autodeterminación para gobernarse.

En este sentido, los indígenas le piden al próximo presidente que toda la institucionalidad y los espacios de coordinación que han construido en los departamentos de la Amazonía "se fortalezca y se legitime", a la vez que "se cumplan los acuerdos que se dan con los gobernantes departamentales", cuenta Macuna.

Reivindican "la lucha que han dado los pueblos indígenas" y la "oportunidad" que ven para que exista y se implemente "una coordinación de programas de Gobierno (nacional) a gobierno (indígena)".

"El proceso de fortalecimiento institucional del Estado para adecuarse y abrirse a la diversidad es fundamental y también será fundamental ampliar este proceso al conjunto de territorios indígenas que hoy por hoy lo quieren asumir", agrega Ochoa.

EL MEDIOAMBIENTE EN LAS CAMPAÑAS

Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo y ostenta el triste título de ser el país más mortífero para defender el medioambiente.

En este contexto, Gustavo Petro, de la coalición de izquierdas Pacto Histórico y favorito según las encuestas, ha planteado algunas polémicas medidas que incluyen la suspensión de exploración de petróleo y acelerar la transición enérgetica, así como un mayor control a la ganadería extensiva como medida para luchar contra la deforestación.

En su programa de gobierno, Petro garantiza que ordenará los territorios "alrededor del agua", promoverá una sociedad "movida por el sol, el viento y el agua" y con "basura cero", y "democratizará la tierra fértil y el agua para alimentar a Colombia"

En cuanto a su principal rival, Federico "Fico" Gutiérrez, del derechista Equipo por Colombia, también ha propuesto alternativas como el hidrógeno verde y ha prometido reducir "a la mitad" la deforestación.

"Fico" propone en su programa de gobierno "convertir al sector petrolero en el motor de la transición energética", ya que "el enemigo es el cambio climático y el carbono, no el petróleo".

También promete convertir a Colombia "en el país más atractivo para proyectos de deforestación evitada y captura de carbono"; proteger "el agua desde su nacimiento con acciones de conservación en 12 cuencas abastecedoras de acueductos", y restaurar "400.000 hectáreas".

Si bien se trata de una región crucial y uno de los aspectos donde Colombia tiene más campo para mejorar su políticas, la Amazonía y la conservación del medioambiente han pasado a un segundo plano para dejar paso a las polémicas, los enfrentamientos y las acusaciones en una campaña que ultima sus horas.