EFEBuenos Aires

El Gobierno del peronista Alberto Fernández sufrió un duro revés en las primarias para elegir a los candidatos a diputados y senadores que participarán en los comicios legislativos del 14 de noviembre en Argentina, lo que abre un nuevo escenario tanto en el seno del oficialismo como en el posicionamiento de la principal coalición opositora.

La recesión que se arrastra desde 2018 -que ya costó en 2019 la derrota electoral al expresidente conservador Mauricio Macri (2015-2019)-, agravada ahora por la irrupción del coronavirus, ha pasado también factura al actual Ejecutivo, desgastado además por escándalos relacionados con la gestión de la pandemia y las antipáticas medidas tomadas para paliarla.

Según el conteo provisional de los comicios de este domingo -el definitivo lo hará la Justicia desde este martes-, las listas de precandidatos a diputados del oficialista Frente de Todos fueron las más votadas solo en 7 de las 24 jurisdicciones, frente a las 14 en las que el opositor Juntos por el Cambio -al que pertenece Macri- fue la fuerza más popular.

Mala suerte corrió también el Gobierno con sus propuestas para el Senado: lideró en apenas 2 de las 8 provincias a las que este año corresponde elegir representantes para la Cámara Alta.

"EL TORO POR LAS ASTAS"

"Las urnas hablaron con mucha contundencia. Es un resultado que no esperábamos", aseveró este lunes Victoria Tolosa Paz, la principal apuesta oficialista para la provincia de Buenos Aires, mayor distrito del país y bastión peronista, donde el oficialismo quedó como segunda opción.

La precandidata a diputada apostó por tener "humildad" para leer el resultado y paliar el "descontento" que hay con la situación económica, que aseguró ya está mejorando pero no lo percibe la sociedad. "Me parece que hay un presidente y gobernadores que van a tener que tomar el toro por las astas y empezar a trabajar sobre la resolución de los problemas", afirmó a Somos Radio.

El oficialismo ni siquiera pudo encabezar la votación en la provincia de Santa Cruz, cuna del kirchnerismo, facción del peronismo liderada por la expresidenta y actual vicepresidenta Cristina Fernández.

El presidente, que el domingo asumió la derrota y se comprometió a trabajar para revertir el resultado en noviembre, participó hoy en un acto público pero evitó referirse a las primarias.

FESTEJO OPOSITOR

Las primeras elecciones con Fernández como presidente no solo eran cruciales para el mandatario -por ser asumidas como un plebiscito a su mandato- sino también para reordenar una oposición que quedó descolocada tras la derrota de Macri en 2019.

"Hoy nace una oportunidad para la Argentina. Comenzamos a ver el fin del populismo en nuestro país", señaló el expresidente tras los comicios, en los que no compite por ningún cargo.

En opinión de la analista Mariel Fornoni, la oposición debe leer en los resultados que "no todo es mérito propio", ya que mucho fue "en contra" del oficialismo. "Los datos de la economía eran muy desgastantes para el Gobierno", señaló a Efe.

Y es que la pobreza afecta al 42 % de la población y el desempleo al 10,2 %, a lo que se suma la galopante inflación, la constante depreciación del peso y la devaluación de salarios y jubilaciones.

Una derrota que, según Fornoni, va a pasar factura al oficialismo, marcado por la lucha interna de poderes entre las distintas facciones del peronismo. Para ella, el "gran ganador" de las primarias, por el éxito de los candidatos a los que avalaba, es el alcalde de Buenos Aires, el opositor Horacio Rodríguez Larreta, considerado uno de los mejor posicionados para las presidenciales de 2023.

Positivo fue también el impacto electoral en los mercados: el principal índice de la Bolsa de Buenos Aires subía este lunes un 10,51 % y el riesgo país bajaba un 6 %.

TABLERO PARLAMENTARIO

Las primarias se celebran para que los ciudadanos elijan, de entre las listas internas presentadas por cada partido, a los candidatos definitivos para las elecciones legislativas, cada dos años, y presidenciales, cada cuatro.

Además de dirimir las internas de cada coalición, las primarias sirven de filtro y dejan afuera de las generales a los partidos que no consigan con su lista más votada al menos el 1,5 % de votos. Y en la práctica son asumidas como una gran encuesta.

El 14 de noviembre se renovarán 127 de los 257 escaños de la Cámara de Diputados -donde ahora ningún grupo tiene mayoría absoluta- y 24 de los 72 del Senado, dominado por el oficialismo.

De darse similares resultados a las primarias, uno de los efectos principales será la pérdida de la mayoría absoluta de la que goza el peronismo en el Senado, lo que abrirá una nueva era en un Parlamento que necesitará de más acuerdos que nunca.