Un juez federal de Brasilia absolvió este jueves de los delitos de corrupción y lavado de activos a los hermanos Germán y José Efromovich, socios del grupo Avianca, informaron fuentes judiciales.

Los ejecutivos fueron denunciados por la Fiscalía general en septiembre de 2020, acusados de pagar millonarios sobornos para obtener contratos en la empresa Transpetro, una subsidiaria de la petrolera Petrobras.

Pero, de acuerdo con la sentencia del juez Marcus Vinicius Reis Bastos, del 12º Juzgado Federal de Brasilia, a donde el caso fue trasladado, las denuncias de la Fiscalía no presentaron indicios de los crímenes por lo que la acusación no tiene "justa causa".

Para el juez, la denuncia "no contiene una descripción del delito y todas sus circunstancias", ya sea porque "no indica el antecedente del delito necesario para la configuración del crimen de blanqueo de capitales, o porque no contiene una narrativa lógica de los hechos".

La Fiscalía había denunciado a Germán Efromovich y a Sérgio Machado, presidente de Transpetro, por corrupción y por lavado de dinero; de este último delito también acusó a José Efromovich.

La denuncia se hizo en el marco de la operación Lava Jato, la mayor operación anticorrupción en la historia de Brasil, que puso tras las rejas a decenas de empresarios y políticos del país, entre los cuales están altos ejecutivos de las compañías Odebretch y Petrobras.

La megaoperación que duró 7 años también llevó a la cárcel al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien llegó a pasar 580 días en prisión hasta que un magistrado de la Corte Suprema anuló sus condenas de prisión tras decidir que el juez Sergio Moro, responsable por las sentencias del caso en Curitiba, no tenía competencia sobre estos casos.

Los hermanos Efromovich estaban en libertad condicional desde noviembre pasado, luego de que un tribunal de segunda instancia concediera un habeas corpus y revocara la orden de prisión domiciliaria que les había sido dictada en agosto de 2020.

Pese a la liberación condicional, los dos empresarios seguían respondiendo al juicio en libertad.

La decisión del juez federal de Brasilia aún puede ser apelada por la Fiscalía.