EFENueva York

"El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha", el clásico de la literatura universal publicado en 1605, inspiró en el siglo XXI a la ahora magistrada del Tribunal Supremo de EE.UU. Sonia Sotomayor a lograr su sueño de ser jueza, según dijo este viernes en Nueva York la primera latina en acceder al cargo.

"Ese fue el libro en español que me inspiró a lograr mis sueños", afirmó Sotomayor (El Bronx, 1954), que en 2009 llegó al más alto foro judicial del país y este viernes cambió la toga por un vestido y el tribunal por un teatro para presentar su libro infantil ilustrado "Pasando páginas: la historia de mi vida".

Una sonriente Sotomayor contó con la mejor y más atenta audiencia que un juez podría tener en su sala: niños de escuelas elementales del sur de El Bronx, la zona más pobre del distrito neoyorquino donde ella nació y creció, que le hicieron preguntas, le escucharon y hasta le abrazaron.

El acto, con un público compuesto en su mayoría por los pequeños, se realizó en el Colegio Hostos en El Bronx, fundado por la comunidad puertorriqueña en 1968 y que lleva el nombre del educador y periodista Eugenio María de Hostos.

"¿Qué libro en español le inspiró para ser jueza", le preguntó Jesús, uno de los estudiantes en este evento organizado por el Museo del Niño del distrito, tras lo cual la magistrada nominada por el expresidente Barack Obama relató quién era Don Quijote.

"Era un hombre que dedicó su vida a buscar el amor de su vida. Él creía en sus sueños", afirmó la jueza, al igual que ella, que conoció este clásico en una clase de inglés, y no de español, en la universidad.

Destacó que persiguió sus sueños leyendo y estudiando, algo que recomendó hacer a su audiencia. "Yo hice mis sueños realidad: fui a la universidad y me gradué, fui a la escuela de leyes y me gradué, y quise ser juez y lo logré".

Los niños quisieron saber también por qué quiso ser abogada. "Porque quería ayudar a la gente", dijo la magistrada, una amante de la lectura que ve las bibliotecas como "un pasaporte al mundo".

Sotomayor recordó a los pequeños que también procedía de una familia muy pobre y dijo que su madre también estudió para cumplir su sueño de ser enfermera, una vez que ella y su hermano llegaron a la escuela superior.

Conversó con los pequeños sobre diversos temas pero centrando sus consejos en la importancia de esforzarse para tener éxito, y sostuvo que trabajó los fines de semana pero también tuvo tiempo para divertirse: "Hay que encontrar un balance en la vida".

Tras estar esta semana presentando el libro en puerto Rico, donde también exhortó a los niños a superar sus miedos, Sotomayor respondió a más preguntas infantiles, entre ellas cómo reaccionó cuando conoció a Obama.

Según relató, esperaba en la Casa Blanca cuando una empleada dijo "señor presidente" y se puso de pie para recibirle, llevándose una sorpresa. "Pero me encontré de frente con una camisa blanca", indicó al señalar que, como "es muy alto", tuvo que "subir y subir" la mirada para verle.

La jueza destacó el interés que tuvo Obama en conocer sobre su vida y aseguró que fue gentil durante el interrogatorio que le hizo al ser designada para el alto foro.

"Es tan agradable y caballero como lo ven por televisión. Es amante del baloncesto y aprendió a bailar", dijo Sotomayor, a quien le gusta bailar salsa, ver a los Yankees y que aunque vive ahora en Washington, lleva El Bronx en su corazón.