EFELa Habana

El Gobierno cubano denunció este jueves que la isla perdió en el último año la cifra récord de 5.570 millones de dólares a causa del embargo financiero de Estados Unidos, país que a pesar de la pandemia de coronavirus endureció las sanciones vigentes desde 1962.

Las cifras se plasman en el informe anual que elabora Cuba sobre los daños que el llamado "bloqueo" estadounidense provoca a su economía y que sustenta el proyecto de resolución que desde 1992 Cuba presenta cada año ante la Asamblea General de la ONU para pedir el fin del "bloqueo" económico, comercial y financiero.

Según el documento, presentado hoy en La Habana por el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, las pérdidas anuales estimadas a causa del embargo superaron por primera vez los 5.000 millones de dólares entre abril de 2019 y marzo de 2020, frente a los 4.343 millones cuantificados en el mismo periodo 2018-2019.

A precios corrientes, los "daños acumulados" en las casi seis décadas de embargo suman la "cifra descomunal" de 144.413 millones de dólares, "lo que para una economía pequeña como la de Cuba es una carga verdaderamente abrumadora", sostuvo el ministro.

Si el cálculo se realiza tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al precio del oro en el mercado internacional, la suma de las pérdidas desde que fue impuesto el embargo rebasa el billón de dólares, lo que supone un crecimiento del 19 % respecto al año anterior, de acuerdo con el informe.

SIN TREGUA POR LA PANDEMIA

Aunque el Gobierno cubano ha calificado reiteradamente de "genocida" la política económica de Washington contra La Habana, el canciller destacó que "la crueldad de su aplicación en medio de una pandemia es inédita", alcanzó "niveles de agresividad sin precedentes" y obstaculizó la lucha contra el coronavirus en el país caribeño.

Entre ellas, Rodríguez citó las "dificultades descomunales" o directamente la imposibilidad de adquirir fármacos, equipos médicos o material de protección para responder a la pandemia, no solo en EE.UU. sino en terceros países, lo que "una vez más" pone de relieve la extraterritorialidad de las sanciones.

"El bloqueo no deja ámbito que no persiga", lamentó el ministro.

El endurecimiento de las sanciones en el último año se enmarca en la renovada hostilidad por parte de Washington hacia la isla desde la llegada a la Casa Blanca del republicano Donald Trump, que ha frenado y revertido el acercamiento promovido por su antecesor, Barack Obama.

Entre las nuevas medidas impuestas en el último año figuran la prohibición de vuelos desde territorio estadounidense hacia todas las provincias cubanas excepto La Habana, el veto a alojarse en hoteles estatales y "la persecución e intimidación a las empresas que envían suministros de combustible a Cuba", recoge el informe.

El documento detalla, sobre ese último asunto, que se impusieron "sanciones ilegítimas contra 27 compañías, 54 embarcaciones y 3 individuos vinculados al sector" del transporte energético, "ninguna de ellas de origen estadounidense o sujetas a la jurisdicción de ese país".

"GANE QUIEN GANE"

Estas decisiones, sumadas a restricciones previas dictadas por la Administración Trump, han golpeado con dureza la economía cubana, altamente dependiente de los ingresos por turismo. El cierre total debido a la pandemia asestó el golpe definitivo a ese sector y exacerbó la crisis que ya atravesaba Cuba por la disminución de ayudas de Venezuela y los problemas de su sistema planificado.

La carencia de divisas que sufre el país en este momento se ha traducido en una creciente escasez de alimentos, medicinas y productos básicos en toda Cuba.

"Gane quien gane" en las elecciones estadounidenses de noviembre "tendrá que afrontar la realidad tangible de que el bloqueo daña al pueblo cubano y viola los derechos humanos", dijo el canciller, quien deploró "la incapacidad histórica del Gobierno de EE.UU. de reconocer que Cuba es una nación independiente que ha de ejercer a plenitud su soberanía y libre determinación".

El titular de Exteriores opinó que "es cínico decirle a los cubanos que el bloqueo no tiene impacto real", y que es "profundamente inmoral" justificar esta política "con la pretensión de modificar" el sistema político del país.

RESPALDO EN LA ONU

El informe presentado hoy, que ya ha sido remitido a la Secretaría General de la ONU, es la base del proyecto de resolución que desde 1992 Cuba presenta cada año ante la Asamblea General de ese organismo para pedir el fin del "bloqueo" económico, comercial y financiero.

La iniciativa suele concitar un respaldo mayoritario, con las excepciones habituales de EE.UU. e Israel.

La presentación del informe de este año se desplazó a mayo de 2021 debido a las restricciones provocadas por la crisis sanitaria tanto en Nueva York, sede del cuartel general de la ONU, como en el resto del mundo.

En el documento también se denuncia la supuesta campaña de presiones sobre países de Latinoamérica y el Caribe que, según el Gobierno cubano, llevó a cabo Washington en 2019 para restar apoyos a la resolución presentada ese año.

"El bloqueo constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de Cuba y para el bienestar de las cubanas y cubanos, así como para la implementación de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)", resume el informe.