EFECaracas

Los tres corresponsales y el motorista de Efe detenidos ayer miércoles en Caracas por el servicio de inteligencia fueron liberados este jueves después de haber pasado la noche privados de libertad y los funcionarios que los retuvieron les pidieron disculpas por lo que aseguraron "fue un error".

Los periodistas colombianos Leonardo Muñoz y Mauren Barriga, así como el español Gonzalo Domínguez llegaron a Venezuela el pasado 24 de enero para reforzar la delegación de Efe en Caracas ante la crisis política que se desató después del 23 de enero.

Ese día, el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, se adjudicó las competencias del Ejecutivo como presidente interino pues la Cámara considera que el gobernante, Nicolás Maduro, "usurpa" el poder tras haber sido electo en unas votaciones "fraudulentas".

Y aunque no fue gestionada su credencial de trabajo para Venezuela al momento de su llegada, los reporteros informaron a las autoridades de migración y del servicio de inteligencia que llegaban al país a trabajar, y con esta aclaratoria les permitieron el paso con sus cámaras, ordenadores y equipos de seguridad.

Con todo, una semana después de su llegada a Caracas fueron detenidos y pasaron la noche en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), conocido como Helicoide, tras ser "entrevistados" por varios funcionarios de este cuerpo de seguridad que les recriminaron ejercer el periodismo sin haberse acreditado.

Primero, al mediodía de ayer, fue detenido Muñoz cuando recorría la ciudad junto al motorista José Salas para cubrir las protestas convocadas por el Parlamento de mayoría opositora cuyo jefe es Guaidó.

Según contó después Salas, esta detención se produjo cuando Muñoz intentaba fotografiar un grafiti en las cercanías de la Contraloría y fueron interceptados por funcionarios del Sebin.

Muñoz y Salas fueron considerados como desaparecidos pues no fue sino diez horas después, con la detención de Barriga y Domínguez, cuando se conoció que los trabajadores de Efe se encontraban, en efecto, en el Helicoide.

Barriga y Domínguez fueron esperados por cinco agentes del Sebin fuertemente armados en el hotel donde se hospedaban en el este de Caracas y trasladados al Helicoide pasadas las 22.00 hora local (02.00 GMT).

Los abogados de Efe intentaron sin éxito que los agentes del Sebin se identificaran y aunque en un principio aseguraron que la directora de Efe en Caracas, Nélida Fernández, y los defensores podrían acompañar a los reporteros en la sede del Sebin, el paso fue impedido por una decena de funcionarios al llegar al Helicoide.

Los reporteros informaron después que no solo fueron detenidos sino que además estuvieron esposados por varias horas.

De acuerdo con versiones ofrecidas extraoficialmente por fuentes gubernamentales, en la detención de los reporteros hubo un error que nació de órdenes y contraórdenes y de ahí que después de que llegaran al Servicio de Inmigración y Extranjería (Saime) para gestionar su deportación, fueran puestos en libertad.

"Perdón por esta detención arbitraria", les dijeron los funcionarios del Sebin a los corresponsales antes de ser liberados.

El cónsul adjunto español en Caracas, Julio Navas, y el encargado de negocios de Colombia en Venezuela, Germán Castañeda, buscaron a los reporteros en la sede del Saime en el oeste de Caracas y los llevaron de vuelta a las oficinas de Efe en el este de la ciudad.

Pese a estas disculpas, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, denunció este jueves una presunta "operación mediática" contra su país luego de la detención de 11 trabajadores de la prensa, cuatro de ellos de Efe, mientras cubrían los sucesos de la crisis política venezolana.

"Es inaudito e irresponsable que medios de comunicación envíen periodistas sin cumplir con los requisitos mínimos previos que exige la ley de Venezuela, para luego armar un escándalo mediático al que se suman sus gobiernos. Otra faceta de la operación mediática contra el país", dijo Arreaza en Twitter.

Mientras tanto, cientos de periodistas y medios de comunicación de todo el mundo manifestaron su apoyo a los corresponsales, así como autoridades de Colombia y España.

Frente a las sedes de Efe en Caracas, Bogotá y Madrid, decenas de periodistas asistieron a brindar su solidaridad con los reporteros detenidos por "error".