EFEBuenos Aires

La reunión entre el presidente de Argentina, Mauricio Macri y el de Colombia, Iván Duque, culminó este lunes en Buenos Aires con la firma de acuerdos que refuerzan los lazos comerciales y culturales entre ambos países y con una llamada a "hacer lo imposible" para acabar con la "dictadura" en Venezuela.

En una visita de apenas 24 horas a la capital argentina, el mandatario colombiano, acompañado de María Juliana Ruiz Sandoval, su esposa y primera dama, y miembros de su gabinete, desarrolló este lunes una "agenda intensa en lo bilateral", según remarcó Macri, que comenzó ayer en la noche con una cena junto a su homólogo y su esposa, Juliana Awada.

"Mi primera visita de Estado argentina... hacerla con un amigo como usted significa una oportunidad única para Colombia. Nuestra relación comercial ha crecido en los últimos años pero debe crecer mucho más", comenzó diciendo Duque al comparecer en la Casa Rosada, una vez terminada la reunión.

Sobre la mesa estuvo la firma de acuerdos bilaterales para fomentar las industrias creativas; en turismo -para incrementar el flujo de visitantes entre los dos países-; en agroindustria y en la cooperación en la lucha contra la corrupción, pero también se debatieron temas de la agenda internacional.

"Venezuela y sus venezolanos tienen que tener derecho a recuperar la libertad en su país, un país maravilloso lleno de potencialidades que solamente van a surgir a partir de recuperar la democracia y el respeto a los derechos humanos", sentenció Macri, que junto a Duque es uno de los presidentes más críticos con el régimen de Nicolás Maduro.

Igualmente el mandatario colombiano, que fue declarado "visitante ilustre" de Buenos Aires, llamó a acelerar el "cerco diplomático" para lograr el "cese de la usurpación y la dictadura, el gobierno de transición y el restablecimiento de la democracia en Venezuela".

En uno de los tantos gestos de complicidad para con su par, Duque le agradeció su compromiso con la causa del país caribeño, en especial que apoyara la demanda contra el "dictador" Maduro ante la Corte Penal Internacional por los "crímenes que ha cometido de manera sistemática contra sus ciudadanos".

Tanto Argentina como Colombia forman parte, entre otros más de 10 países, del Grupo de Lima, que desde agosto de 2017 da seguimiento a la crisis política, social, económica y humanitaria que vive Venezuela.

La mayoría de esos Estados reconocen como presidente interino del país al líder del Parlamento, Juan Guaidó, cuya representante en Buenos Aires, Elisa Trotta, saludó por la tarde al gobernante colombiano minutos antes del comienzo de una conferencia en la que el jerarca disertó sobre la llamada industria creativa.

Duque comenzó el lunes con un encuentro con empresarios argentinos, en el que el tema venezolano también estuvo presente y donde destacó la "estabilidad macroeconómica" que vive su país, con vistas a aumentar su "dinamismo empresarial".

Crucial para el desarrollo comercial es el futuro de la Alianza del Pacífico que Colombia integra junto a México, Perú y Chile y el del Mercosur, formado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

"Creemos en la importancia de seguir avanzando en la convergencia de Mercosur con la Alianza del Pacífico, que son un puente importante que tenemos que fortalecer entre los dos bloques fuertes de la región", aseveró Macri ante la prensa, mientras que Duque consideró que los dos organismos deben "fortalecer sus relaciones", algo que se debatirá en la próxima cumbre de la Alianza del Pacífico, el próximo 5 de julio en Lima.

Mención hubo también al Prosur, iniciativa impulsada por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, a la que se sumaron Brasil, Ecuador, Paraguay y Perú, con el fin de sustituir a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

"(La Unasur) Era un instrumento que era prácticamente un petrimetri de sastrería de la dictadura venezolana. Ha finalizado y se ha abierto el camino para que Prosur surja como una institución no burocrática", aseveró el colombiano.

Con gran cordialidad, Macri presentó a su invitado como un "argentinófilo importante" y valoró el "afecto" y la historia que une a los dos países, además de la cultura, el deporte y en las posibilidades de intercambio en favor de mejorar la vida de los ciudadanos.

Cuando solo quedan cuatro meses y medio para las elecciones presidenciales argentinas, en las que el mandatario buscará ser reelegido, Duque se ha mostrado abiertamente a favor de su gestión, hasta el punto de considerarle, en el brindis durante el almuerzo oficial, un "pedagogo" que le muestra al país el camino que se debe transcurrir para resolver los problemas.

Rodrigo García