EFEKabul

Siete militares murieron al estrellarse un helicóptero Mi-17 de la Fuerza Aérea afgana en el centro del país debido a un problema técnico, según el Gobierno, mientras que los talibanes aseguran que el aparato fue derribado.

El Ministerio de Defensa afgano indicó en un comunicado que el suceso se produjo alrededor de las 04.00 hora local (23.30 GMT del sábado) cuando dos helicópteros Mi-17 de la Fuerza Aérea Afgana se dirigían hacia el puesto de Qurghan en la provincia Baghlan, al norte de Kabul.

"Uno de los helicópteros se incendió debido a un problema técnico en la colina Qurghan", añadió.

Como consecuencia del fuego el aparato se estrelló y "cuatro miembros de la tripulación y tres soldados del Ejército afgano murieron en el incidente", señaló el Ministerio de Defensa.

El portavoz de los talibanes Zabiullah Mujahid indicó en la red social Twitter que ese grupo insurgente había derribado el aparato.

El portavoz de la Policía de Baghlan, Javid Basharat, indicó a Efe que el helicóptero no fue derribado y que la versión de los talibanes es "solo propaganda".

Las fuerzas afganas y los talibanes protagonizan combates en varios puntos de la provincia de Baghlan incluida la zona de Dandi Ghori de Pul-i-Khumri, donde se encuentra la colina Qurghan.

La Fuerza Aérea afgana es uno de los cuerpos con más limitaciones técnicas de las Fuerzas Armadas con algo más de un centenar de aviones y helicópteros que el Gobierno afgano está tratando de aumentar mediante acuerdos con diversos países de la región como la India o Rusia.

Afganistán vive uno de los momentos de mayor violencia desde que Estados Unidos invadió hace quince años el país para sacar del poder a los talibanes, una situación que ha ido empeorando rápidamente desde el final de la misión militar de la OTAN al final de 2014.

En estos momentos los talibanes y las fuerzas afganas pugnan en al menos 15 de las 34 provincias afganas, incluida la ciudad de Kunduz, en el norte, y controlan alrededor de la tercera parte del territorio del país, de acuerdo con fuentes estadounidenses.

La OTAN permanece en el país con alrededor de 12.000 efectivos en tareas de asesoramiento y EEUU mantiene 9.800 soldados, una dotación que disminuirá para el año que viene hasta los 8.400 militares.