EFEAsunción

Centenares de personas se sumaron este viernes en la capital paraguaya a sendas marchas y un emotivo homenaje al fiscal antimafia Marcelo Pecci, asesinado en Colombia.

Funcionarios judiciales encabezados por la fiscal general, Sandra Quiñónez, marcharon desde la sede del Ministerio Público hasta el Panteón de los Héroes, en el centro histórico de Asunción.

Hasta ese lugar acudieron, además, manifestantes convocados por exalumnos del colegio San José, donde cursó sus estudios Pecci, quien a sus 45 años era uno de los fiscales más reputados del país.

"Marcelo Pecci Vive", "No hay paz sin justicia", "Su lucha no se acaba con balas", se leía en las pancartas que exhibían los asistentes a la marcha por "La Valentía y el Coraje".

El encuentro de las movilizaciones dio paso a un emotivo homenaje del que hicieron parte familiares del funcionario.

"A partir de ahora, somos 7 millones de Marcelo Pecci", dijo el fiscal adjunto de lucha contra el narcotráfico Marco Antonio Alcaraz, quien intervino a nombre de sus colegas de la Fiscalía.

Aplausos, canciones y un video con recuerdos y algunas frases de Pecci fueron parte del acto, que contó con la presencia de delegados judiciales de Argentina y Uruguay.

"Me di cuenta que Marcelo no era como esos fiscales valientes de tantas películas y series que toda la vida admiré, sino que son esos fiscales de las películas los que se parecen a mi amigo Marcelo", afirmó Sebastián Acha, en nombre de sus excompañeros de escuela.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando el padre de fiscal, Francisco Pecci, de 83 años y funcionario judicial retirado, se dirigió a los asistentes, quienes lo recibieron con aplausos.

"Es duro para los mayores perder hijos. Terrible, es contra la ley de la naturaleza", afirmó.

El hombre admitió, sin embargo, que les queda "la satisfacción del deber cumplido con patriotismo por Marcelo Daniel Pecci Albertini".

El padre describió a su hijo como un "niño de oro", narró los comienzos de su carrera como fiscal y su inclinación por el orden.

"Lo mataron porque molestaba a la gente bandida y mala. Desgraciada gente", lamentó.

"Voy a extrañar muchísimo a mi hijo", afirmó Francisco Pecci, quien dijo que tendrán que resignarse a la ausencia del fiscal, ya que "la vida sigue".