El ser humano, una vez vivida la infancia, pasa por diferentes etapas no exentas de incertidumbres. La adolescencia, la crisis del cuarto de vida, la de la mediana edad… y así todas las que se le puedan ocurrir. Suelen definirse como épocas de cuestionamiento personal, miedos o añoranza; pero también son fases de superación de vida que nos aboca a afrontar nuevos retos.