Si su perro se ha escapado, su cita le ha dejado plantado o ha perdido el reloj que le regaló su abuela, puede que si le preguntan cómo se siente diga que deprimido, pero no será verdad. No, porque si el perro regresa, la persona con la que había quedado se disculpa y le da una explicación sensata o encuentra el reloj, esa sensación desaparecerá. Pero la depresión es otra cosa…