EFESantiago de Chile

El miembro de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos de Colonia Dignidad Roberto Celedón dijo hoy que espera una señal de Chile para reparar a las víctimas que sufrieron torturas en ese enclave, después de que el Parlamento alemán anunciara que destinará un millón de euros a esas personas.

El abogado indicó que en lo que sucedió en Colonia Dignidad tienen responsabilidad tanto Chile como Alemania, porque ni uno ni Estado podían desconocer lo que aconteció en materia de violación de Derechos Humanos en ese lugar.

"Lamentablemente el Estado de Chile no ha participado en este ultimo tiempo con la misma decisión que en el año 2017, cuando se logró constituir una comisión binacional para que tanto Chile como Alemania, de manera conjunta, asuman acciones reparatorias en relación a las víctimas", dijo Celedón a la radio local Cooperativa.

El abogado dijo que se debe hacer especial hincapié en los temas de memoria histórica, "porque lo que pasó en Colonia Dignidad no solo no puede volver a pasar sino que no se puede olvidar".

"No hay una experiencia en Latinoamérica como la que se vivió en ese espacio de nuestro territorio nacional", esgrimió.

El Parlamento alemán anunció este viernes que destinará a partir del año que viene un millón de euros (1,1 millones de dólares) en concepto de ayudas directas y concretas a las víctimas de Colonia Dignidad.

Celedón dijo que esta reparación "llega tarde" pero que es "una decisión extremadamente positiva" y "moralmente bienvenida".

La llamada Colonia Dignidad, o Villa Baviera, fundada en 1961 por el exsuboficial nazi fugado Paul Schäfer, ocupa una superficie de 16.000 hectáreas a unos 300 kilómetros de Santiago y en ella se sometió a torturas y abusos a centenares de jóvenes, en su mayoría alemanas.

Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) hizo además las funciones de campo de concentración y tortura de la policía secreta y no fue desmantelada hasta 1991 por orden del presidente Patricio Aylwin (1990-1994).

Hace dos años, el Gobierno alemán reconoció su "responsabilidad moral" sobre los delitos cometidos en ese lugar, a través de una declaración de su entonces ministro de Exteriores y actual presidente del país, Frank-Walter Steinmeier.