EFEBrasilia

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, sancionó este martes una ley que endurece las penas para aquellos que maltraten perros o gatos, a la que se resistía pero que aceptó presionado, entre otros, por su esposa Michelle de Paula Firmo.

"Nunca tuve dudas de si iba a sancionar o no, hasta porque supe de la aprobación en el Congreso por la primera dama", dijo Bolsonaro sonriendo y mirando casi con culpa a su esposa, presente en el acto en el que estampó su firma en la ley con un perro en brazos, pese a que el can no parecía sentirse muy a gusto.

"Se llena así una laguna sobre el maltrato a los animales, una cosa inenarrable que hacen otros animales que se creen racionales", declaró el gobernante.

La legislación brasileña establece penas de entre tres meses y un año de prisión para el maltrato de animales, pero este nuevo texto eleva el castigo a un máximo de cinco años, aunque solo cuando las agresiones sean sufridas por perros o gatos.

Bolsonaro inicialmente dio a entender que vetaría la ley, pues consideraba que las penas de hasta cinco años de cárcel para quien maltrate a esos animales eran exageradas.

"Quien abandona a un recién nacido tiene una pena de seis meses a tres años. Entonces, cómo quien maltrata a un perro o un gato va a pasar hasta cinco años en la cárcel", afirmó hace unos veinte días.

Sin embargo, tras esa declaración, una campaña movilizada en las redes sociales, en la que participó hasta su propia esposa, acabó de convencerle a sancionar la ley.

La primera dama llegó a publicar en sus redes sociales una foto de Bolsonaro junto a un perro, en la que escribió: "Haciéndole un cariño a mi papá Jair Bolsonaro para que sancione la ley que nos protegerá de los maltratos".

La presidenta de la organización no gubernamental Miau Aumigos, Kelly Barroso, participó en la ceremonia y citó cálculos basados en el último censo, según los cuales "hay 29 millones de domicilios con perros y más de 18 millones con gatos" en todo Brasil.

Sostuvo también que los actos de violencia contra esas mascotas "son una realidad" que debe ser castigada por la sociedad.

"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser medidos por el trato que reciben sus animales", declaró Barroso, citando una frase atribuida al líder indio Mahatma Gandhi.