EFEBruselas

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, manifestó su "gran preocupación" por la detención este miércoles del cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong y conocido partidario del movimiento prodemocrático.

"Siguiendo con gran preocupación los acontecimientos relacionados con las detenciones del cardenal Joseph Zen, Margaret Ng, Denise Ho y Hui Po-keung en Hong Kong", dijo el jefe de la diplomacia europea en su cuenta oficial en Twitter.

La policía de Hong Kong arrestó hoy al cardenal católico Joseph Zen, de 90 años, por supuesta colaboración con fuerzas extranjeras a través de un fondo -ya disuelto- dedicado a apoyar a integrantes de los movimientos de protesta a favor de la democracia que se movilizaron en la ciudad en 2019.

Junto al religioso fueron detenidos la artista canadiense-hongkonesa Denise Ho, la abogada Margaret Ng y la exlegisladora Cyd Ho, todos ellos también fideicomisarios del citado fondo, según el diario South China Morning Post.

"Deben respetarse las libertades fundamentales, tal como están garantizadas en la Ley Básica de Hong Kong y en la Declaración Conjunta Sino-Británica", añadió Borrell en su mensaje en redes sociales.

Zen, quien fue obispo de Hong Kong y nombrado cardenal en 2006 para jubilarse tres años después, mantuvo un papel activo durante las protestas antigubernamentales en 2019 y es un destacado defensor de la democracia en la ex colonia británica.

Las detenciones tuvieron lugar después de que otro de los responsables de la organización, el académico Hui Po-keung, fuera interceptado y arrestado el martes por la policía en el aeropuerto de Hong Kong cuando se disponía a abordar un vuelo con destino a Alemania.

Hui también ha sido acusado de supuesta colaboración con fuerzas extranjeras.

El delito del que se acusa a todos los detenidos está recogido en la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en junio de 2020 a raíz de las protestas prodemocráticas de 2019, que fueron ganando en violencia a lo largo de varios meses.

La máxima pena que prevé dicha normativa es de cadena perpetua.

El fondo que administraban las cuatro personas arrestadas fue creado en junio de 2019, al inicio de las movilizaciones, con el objetivo de ayudar a personas sin recursos detenidas o heridas durante su participación en las protestas.

En agosto de 2021 la organización fue blanco de críticas de los medios hongkoneses afines al Gobierno chino por sus supuestas conexiones con países extranjeros, y poco después fue disuelto.