EFESao Paulo

Tras más de diez horas de vigilia en la ciudad de Salvador (noreste) miles de fieles celebraron este domingo la canonización de la Irma Dulce (Hermana Dulce), considerada la "Madre Teresa de Calcuta brasileña" y la primera mujer nacida en Brasil declarada santa.

Después de la ceremonia de canonización realizada por el papa Francisco en la Plaza de San Pedro del Vaticano, los fieles de Salvador, capital regional de Bahía y ciudad natal de la ahora santa, pasaron toda la noche en vilo a la espera de la oficialización del pontífice.

Con los ojos cerrados, arrodillados y los brazos tendidos a los cielos, los devotos homenajearon a la ahora "Santa Dulce de los Pobres" con cánticos, aplausos, fuegos artificiales y gritos como "Es nuestra santa", "Es de Brasil" o "Viva Santa Dulce de los Pobres".

Asimismo, en medio de lágrimas y bastante conmocionados, los fieles hacían cola para sacar fotos de la imagen de la santa.

Después de la canonización, el fraile Joao Paulo puso un aureola en la imagen de la Hermana Dulce en el Largo de Roma de Salvador, donde se encuentra el santuario dedicado a su figura.

Según la Archidiócesis de Salvador, la medida es una práctica común en la fe católica y simboliza el momento que Dios le reconoce a Dulce como santa.

Hermana Dulce, nacida el 26 de mayo de 1914 como Maria Rita de Sousa Brito Lopes Pontes, fue una de las religiosas brasileñas más populares gracias a su trabajo social realizado con los más pobres y más necesitados, que le rindió el título de "Ángel Bueno de la Bahía".

Entre el legado dejado por la Santa Dulce de los Pobres, destaca una red de hospitales y centros de salud para los menos desfavorecidos, que atiende a cerca de cinco millones de personas cada año.

Alrededor de 500 fieles acompañaron en directo la ceremonia de santificación desde el santuario erigido en su honor, entre ellas Claudia Araújo, una de las primeras personas agraciadas con un milagro de Hermana Dulce.

La mujer relata que fue curada hace casi 20 años de una hemorragia grave después de que diera a luz a uno de sus hijos, gracias a la intercesión de la santa.

Una vez oficializada la canonización, la iglesia de Salvador fue rebautizada como Santuario Santa Dulce de los Pobres. En ese momento, los fieles expresaron de forma unísona "Bahía tiene una santa" y, desde el exterior del templo, fueron lanzados fuegos artificiales.

La Hermana Dulce ha tenido el tercer proceso de canonización más rápido de la historia reciente de la Iglesia católica, pues ha sido proclamada santa solo 27 años después de su muerte, mientras que San Juan Pablo II lo fue a los 9 años de su muerte y Santa Teresa de Calcuta, 19 años después de su fallecimiento.

Diversas autoridades estuvieron presentes en el acto oficial celebrado en el Vaticano, entre ellas el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, y el presidente de la Corte Suprema del país, José Antonio Dias Toffoli.