EFEAsunción

Los campesinos paraguayos apostados desde hace una semana frente a la sede del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en Asunción, padecen cefaleas, cuadros respiratorios e infecciones urinarias, según informaron a Efe los servicios sanitarios desplazados a la zona.

Desde que los labriegos llegaron a la capital paraguaya, un equipo del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) acude casi a diario al centro asunceno para pasar consulta y repartir medicamentos.

Una mesa y un par de banquetas plegables hacen las veces de consultorio, por el que pasan unas 100 personas entre las 7.00 y las 12.00 hora local, como comentó a Efe el doctor Leonardo Franco.

Franco explicó que las dolencias más repetidas entre los pacientes son cuadros respiratorios, cefaleas e infecciones urinarias, difíciles de prevenir por la forma en la que viven en este campamento levantado frente al MAG.

Lonas de plástico hacen las veces de tiendas de campaña y, bajo ellas, se apiñan colchones, mantas y cartones sobre los que duermen desde niños hasta ancianos.

A eso se añade el humo constante que desprende el carbón utilizado para cocinar y el fuerte olor a orina que empieza a notarse después de una semana, a pesar de los baños portátiles ubicados en las calles que rodean al MAG.

"Es muy difícil prevenir por el tema del hacinamiento, el baño... Tratamos de recomendar algunas cosas como el lavado de manos y el aseo personal... A ver si podemos mejorar en algo", manifestó Franco.

Por este ambulatorio improvisado pasan personas de todas las edades a las que se les toma la tensión, se les ausculta y se les receta las medicinas pertinentes para sus dolencias, aunque en algunos casos también se derivan a hospitales próximos.

Durante la jornada del lunes, acudió una mujer con un embarazo a término e inicio de contracciones, que fue enviada a un centro sanitario.

Franco señaló que seguirán visitando el campamento campesino hasta que decidan levantar la protesta y volver a sus respectivos departamentos.

Sin embargo, los labriegos no parecen, por el momento, dispuestos a abandonar sus reclamos y estiman que seguirán frente al MAG "hasta que el Gobierno resuelva" un acuerdo firmado el pasado 28 de marzo, sobre tierra y deudas, como dijo a Efe Félix Benítez, del departamento de Caaguazú y presente en Asunción desde el lunes.

Ese pacto, firmado por miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo y por dirigentes de la Coordinadora Nacional Intersectorial (CNI), contemplaba cuatro puntos que hacían alusión a mejorar el acceso a la tierra, la refinanciación y reestructuración de los créditos vencidos, la regularización de las deudas judicializadas y la reactivación económica productiva para la agricultura familiar.

Benítez manifestó que su "problema personal es el tema de tierra", ya que hasta el momento habita en un terreno sin titulación, un proceso que "lleva mucho tiempo", como lamentó.

El número de campesinos congregados hoy en Asunción era ligeramente inferior al de la semana pasada, pero Benítez aclaró que esto no correspondía a una claudicación, sino a que durante el fin de semana muchos volvieron a sus lugares de origen para traer más víveres con los que subsistir.