EFESan José

El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro se exilió en Costa Rica desde enero pasado con la consigna de vencer la censura y seguir ejerciendo su profesión, algo que ve como una obligación moral hacia la gente y los colegas que han sido presos durante la crisis sociopolítica que vive Nicaragua.

"Estoy aquí haciendo periodismo en Nicaragua desde Costa Rica, la mayor parte de mi redacción está en Nicaragua trabajando bajo condiciones muy precarias, pero resistiendo y venciendo la censura. Es una obligación moral que tenemos con los periodistas presos en Nicaragua", dijo Chamorro a Efe.

Comentó que esta obligación moral es hacia colegas que han sido detenidos en Nicaragua por ejercer su profesión y citó el caso de la nicaragüense costarricense Lucía Pineda y de Miguel Mora.

Mora y Pineda, director y jefa de prensa del canal de televisión 100 % Noticias, respectivamente, críticos con el Ejecutivo, se encuentran en prisión desde diciembre pasado acusados de promover el terrorismo en el marco de la crisis.

"En Nicaragua hay una estado de excepción de facto: no hay libertad de prensa, libertad de expresión ni de movilización y eso impide que se pueda generar una presión. La presión internacional, en mi opinión, debe enfocarse en que se restablezcan las libertades y se liberen a los presos políticos", declaró Chamorro.

Desde que estalló la crisis por las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega el 18 de abril de 2018, periodistas y medios de comunicación han denunciado haber sido víctimas de ataques, agresiones, robos de equipos, allanamientos, cierres, confiscación de papel para los periódicos, así como de amenazas.

Datos de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro indican que entre abril de 2018 y el 1 de abril pasado se registraron al menos 1.080 casos de violación a la libertad de prensa, incluyendo agresiones, censura, amenazas y asesinato, entre otras transgresiones.

"Salí al exilio obligado. Nadie deja su país por voluntad propia. No tenía claras las condiciones que encontraría en Costa Rica, pero he encontrado una enorme solidaridad de la gente, de los nicas, de los colegas costarricenses y medios de comunicación que me han apoyado a seguir produciendo mis programas de televisión que están censurados en Nicaragua", declaró Carlos Fernando Chamorro.

El periodista es hijo de la expresidenta de Nicaragua Violeta Barrios (1990-1997) y del también periodista Pedro Joaquín Chamorro, asesinado en 1978 por criticar al dictador Anastasio Somoza Debayle.

La decisión de Carlos Fernando Chamorro de exiliarse desde enero pasado ocurrió un mes después de que la Policía Nacional allanara y ocupara por la fuerza el edificio donde funcionaba sus empresas Promedia e Invermedia, que producían dos periódicos digitales y dos programas televisivos.

Chamorro, galardonado con el IV Premio Casa América Catalunya a la Libertad de Expresión en Iberoamérica en 2009 y al año siguiente con el premio María Moors Cabot, también fue agredido por agentes antimotines de la Policía Nacional cuando intentó poner la denuncia ante las autoridades.

El periodista asegura que "la dictadura" de Daniel Ortega se encuentra en una "crisis terminal" porque "no tiene capacidad alguna de ofrecer soluciones al país".

"Esto no quiere decir que vaya a salir del poder mañana, en una semana o en tres meses, pero no tiene sostenibilidad a mediano plazo", aseguró Chamorro.

El periodista no cree que Ortega llegue al año 2021, cuando termina su periodo de 5 años, "sin haber sido sometido antes a una presión nacional e internacional para negociar las reformas políticas para llevar a cabo unas elecciones anticipadas".

En el marco de la crisis se han dado dos intentos de diálogo entre el Gobierno y la oposición para zanjar pacíficamente la crisis, el primero fracasó y el segundo intenta superar escollos y depende del cumplimiento de compromisos adquiridos por el Ejecutivo de Ortega.

En ese sentido, el periodista duda de que el líder sandinista de 73 años vaya a cumplir el compromiso de liberar a los presos en un plazo de 90 días, que se vence el 16 de junio próximo.

Chamorro valoró además que tras más de un año de crisis, la presión interna "no se siente con la misma fuerza porque los líderes de las protestas están en la cárcel como presos políticos, como rehenes".

El conflicto de Nicaragua ha dejado 325 muertos desde abril de 2018, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunas ONG locales elevan a 593 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento "fallido" de golpe de Estado.

Chamorro lamentó que Nicaragua esté atravesando la "crisis de derechos humanos más grave en su historia" y citó informes internacionales que han documentado crímenes de lesa humanidad.

"Es una herida que no se cura sin verdad y sin justicia. El pueblo, independientemente de que no haya justicia hoy, va a reclamar justicia mañana", concluyó.

Douglas Marín