EFESantiago de Chile

El Gobierno de Chile lamentó este jueves las decenas de fallecidos y heridos registrados en las marchas de los últimos días en Colombia y rechazó "el vandalismo y la violencia, cualquiera sea su origen".

En un escueto comunicado, la Cancillería chilena valoró además la convocatoria a una mesa de diálogo formulada por el Gobierno del presidente Iván Duque, "a fin de canalizar democráticamente una solución al conflicto, con pleno respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos".

Chile, agregó la nota, "confía que Colombia encuentre su camino para defender la democracia, asegurar la paz, mantener el orden público con respeto a la ley, garantizar los DD.HH. y avanzar hacia una sociedad más integrada que transite por una senda de libertad, progreso, justicia, inclusividad y dignidad".

Colombia lleva sumida desde el pasado 28 de abril en su peor crisis social desde que Duque llegó al poder en 2018, con manifestaciones masivas contra una reforma tributaria ya retirada y violentos altercados, que hasta el momento dejan 11 fallecidos, según la Fiscalía, aunque organizaciones sociales elevan esa cifra a 37.

El epicentro de las protestas se encuentra en Cali (suroeste), donde la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos, Amnistía Internacional y Human Rights Watch denunciaron uso excesivo de la fuerza y llamaron a la calma.

Tras una semana de movilizaciones el Gobierno colombiano cedió al diálogo y aceptó reunirse con los sectores inconformes "la próxima semana".

Duque enfrentó sus primeras protestas a finales de 2019, semanas después de que estallase en Chile la mayor crisis social desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que dejaron una treintena de muertos y miles de heridos.

Las fuerzas de seguridad de Chile fueron acusadas también por organismos internacionales de haber cometidos violaciones a los derechos humanos y actualmente hay centenares de causas abiertas contra agentes.