EFECiudad de México

Ciudad de México vivió este martes momentos tensos durante la marcha del Día de Acción Global por un aborto legal y seguro ya que, a pesar de los avances, las manifestantes reclamaron con furia el pleno acceso al aborto y el cese de la violencia contra las mujeres en el país.

"El día de hoy en primer lugar pedimos que cada chica pueda decidir si quiere o no tener un hijo. (...) Es su decisión y el Gobierno no tiene por qué meterse, somos libres y podemos decidir lo que nosotras queramos", dijo a Efe una mujer que acudió a la manifestación con su hija.

Después de varias horas caminando a lo largo de la céntrica avenida Reforma sin mayores altercados -más allá de mobiliario urbano afectado-, las miles de manifestantes se dirigieron al Zócalo capitalino, donde lograron entrar a pesar de los intentos de impedirlo por parte de agentes de la policía.

Allí, continuaron coreando consignas a favor del aborto libre, seguro y gratuito y por el cese de la violencia en México, donde cada día son asesinadas más de diez mujeres.

ENFRENTAMIENTOS DIRECTOS

Después, varias integrantes de colectivos feministas, en su mayoría encapuchadas, derribaron una parte de las vallas que el Gobierno instaló frente al Palacio Nacional de México, residencia presidencial, para proteger el inmueble de las protestas de este día.

A pesar de que durante la movilización fueron mujeres policías las que custodiaron a los colectivos, los agentes que protegieron el Palacio Nacional eran hombres.

Estos intentaron repeler la revuelta arrojando gases irritantes.

Durante varias horas continuaron los enfrentamientos, en los que algunas manifestantes arrojaron objetos a los agentes, que estaban protegidos con escudos, a lo que ellos respondieron vaciando extintores, arrojando dispositivos de gases irritantes y petardos

Además, por momentos, los agentes bajaron unos centímetros los escudos para gritar a las manifestantes y grabar con sus teléfonos móviles, lo que provocó que ellas actuaran todavía de forma más violenta lanzando vallas y barras de metal y tratando de prender fuego a los escudos.

Aún así, el Gobierno de la Ciudad de México aseguró en un comunicado que las 1.100 mujeres policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que se desplegaron "solo llevaban equipo de protección personal y en algunos momentos utilizaron extintores para sofocar incendios".

Finalmente, autoridades capitalinas llegaron al Zócalo y, a través de personal de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México lograron acordar el cese de los enfrentamientos

"Durante todo el trayecto de la movilización, se actuó en apego al respeto a los Derechos Humanos y al Acuerdo para la actuación policial en la prevención de violencias y actos que transgreden el ejercicio de derechos durante la atención a manifestaciones y reuniones de la Ciudad de México", aseguró el Gobierno de la capital.

UN TOTAL DE 37 HERIDOS

La subsecretaria de Desarrollo Institucional de la Secretaría de Seguridad Ciudadana Marcela Figueroa comunicó a través de Twitter que, al final de la marcha, se notificaron 37 personas heridas.

De ellas, 27 son policías, una trabajadora de la Secretaría de Gobierno y nueve civiles. Cuatro policías requirieron traslado hospitalario.

Ciudad de México y los estados de Oaxaca, Hidalgo y Veracruz son los únicos territorios mexicanos en los que el aborto es totalmente legal, pero aquellas mujeres que se manifestaron en la fecha abogan por mejores condiciones tanto sanitarias como legales, no sólo en esas cuatro regiones si no en todo el país.

Hace tres semanas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México declaró inconstitucional la penalización del aborto en el estado de Coahuila, un precedente histórico para el resto de regiones del país.

La decisión del Supremo solo invalida el código penal del estado en cuestión, Coahuila, pero sienta un precedente obligatorio para todos los tribunales del país, que deberán fallar a favor de las mujeres de otros estados.

Con ello, mujeres y organizaciones que defienden los derechos reproductivos podrán aprovechar el precedente para combatir por la vía judicial la criminalización del aborto en otros códigos penales estatales.