EFEManagua

Cientos de opositores al Gobierno de Daniel Ortega conmemoraron este sábado con una misa el primer aniversario del ataque armado a la iglesia la Divina Misericordia, en Managua, en la que fueron asesinados a tiros dos estudiantes que se habían refugiado en el templo.

La misa se celebró en la misma iglesia que lució abarrotada y en un ambiente de protesta contra el presidente Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, y en medio de un amplio despliegue policial, según constató Efe.

A la parroquia acudieron familiares de los estudiantes asesinados Gerald Vásquez y Francisco Flores, y un grupo de mujeres y hombres, en su mayoría vestidos de negro en señal de luto, y cargando cruces y banderas de Nicaragua, símbolos de las protestas contra el Gobierno de Ortega, y demandando justicia.

Hace un año, dos estudiantes que se habían refugiado junto a periodistas y sacerdotes para escapar de la represión de las fuerzas leales al Gobierno sandinista murieron en ese lugar tras un ataque armado.

Ese ataque fue perpetrado por un grupo de policías y civiles armados afines al Gobierno contra universitarios que estaban atrincherados en la estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y se refugiaron en la casa parroquial de la iglesia de la Divina Misericordia.

"No puede haber paz sin justicia", dijo durante la homilía el sacerdote Rául Zamora, mientras los presentes gritaban, entre otros, "Eran estudiantes, no eran delincuentes", "Viva Nicaragua libre", "Democracia si, dictadura no", "Daniel genocida, se acerca tu salida".

Durante la eucaristía se dedicó un minuto de silencio por los fallecidos y se entonó el Himno Nacional de Nicaragua.

Susana López, madre de Gerald Vásquez, uno de los estudiantes asesinados, dijo a periodistas que su hijo era de ideología sandinista, pero protestó contra el Gobierno porque no estaba de acuerdo con la forma en que reaccionó a las protestas callejeras.

La Policía desplegó cientos de agentes antidisturbios en los alrededores de la iglesia, sin que se registraran incidentes.

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado.

Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), adscrito a la CIDH, el mayor responsable de la violencia es el Gobierno de Ortega, a quien responsabilizan de cometer incluso crímenes "de lesa humanidad" en medio de la crisis.