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La ciudad peruana de Cusco recuperó este miércoles su actividad normal en el comercio, el transporte y el turismo, una de sus principales actividades económicas, después de 48 horas de paro convocado por varios gremios contra el alza de precios de alimentos y combustibles.

El centro histórico de Cusco, capital del antiguo imperio incaico, mostraba hoy su actividad normal, con turistas y visitantes de distintos lugares del mundo, que podían ir y venir de los principales atractivos arqueológicos de esta región surandina, según reportó la televisión local.

El paro convocado por la Federación de Trabajadores del Cusco afectó el transporte y el comercio los pasados lunes y martes, pero alcanzó una tregua este miércoles que se prolongará hasta el viernes, cuando se espera la llegada del presidente peruano, Pedro Castillo, con su gabinete para realizar un consejo de ministros.

El dirigente de la Federación de Trabajadores en Cusco, Germán Santoyo, declaró a Canal N que el primer punto de sus demandas "es el alza del costo de vida, el incremento incesante del costo de combustibles y gas de uso doméstico, que afectan gravemente la economía de nuestra región".

"Siendo residentes del lugar donde se extrae el gas de Camisea, tenemos que pagar un balón de gas a 100 soles (27 dólares), esa es la indignación de nuestra región", anotó.

Otros puntos que reclaman al Gobierno son la implementación del programa de desarrollo agrario, asegurar la educación y salud públicas, la revisión de los contratos de explotación del gas de Camisea y del servicio de trenes a la ciudadela de Machu Picchu, así como la redacción de una nueva constitución.

Santoyo dijo que lo más inmediato de resolver es "el costo de vida, alza de gas de uso doméstico y de combustibles".

Por otro lado, el presidente de la Cámara de Turismo de Cusco, Edy Cuéllar, estimó que las pérdidas por el paro laboral, así como de una fugaz protesta de controladores aéreos en los aeropuertos al inicio de la Semana Santa, ascendieron a un aproximado de 10 millones de soles (2,7 millones de dólares) por miles de anulaciones de reservas y de más de 8.000 turistas que no pudieron completar sus viajes.

A fin de hallar una solución al conflicto, el primer ministro, Aníbal Torres, viajó el lunes a Cusco para reunirse con las organizaciones sociales que promovieron el paro.

En este encuentro se firmó un acta de compromiso en el que figura la instalación de una mesa de trabajo para mañana y la realización de un Consejo de Ministros descentralizado para viernes en Cusco, donde acudirá el presidente, según informó el Gobierno.

En esta línea, el Ejecutivo publicó el martes en el diario oficial El Peruano la resolución que crea un grupo de trabajo temporal denominado "Mesa técnica de diálogo para el desarrollo del departamento de Cusco".

"Hay tantas cosas que podemos lograr conversando, poniéndonos de acuerdo en estas mesas de diálogo, sin discriminación alguna", sostuvo Torres el lunes al exhortar a los gremios a levantar su medida de fuerza para "mantener la paz social". EFE

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