EFESan Salvador

Las autoridades de Seguridad de El Salvador comenzaron este jueves el despliegue de unos 300 miembros de la Policía y del Ejército para reducir la violencia en el país centroamericano, considerado como uno de los más violentos del mundo.

Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y soldados de la Fuerza Armada brindarán seguridad en el Centro Histórico de San Salvador y en las localidades de Mejicanos (norte), Apopa (norte), Soyapango (este), informó a Efe una portavoz de la corporación policial.

La fuente indicó que, de manera simultánea, se realizaron despliegues en comunidades y colonias de las zonas oriental y occidental del país, afectadas por el accionar de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18, acusadas de cometer la mayoría de homicidios que se registran en la nación.

El despliegue se produce después de que el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, anunciara el martes un plan de seguridad para reducir la violencia que tiene como eje principal "atacar las finanzas de las pandillas y fortalecer las capacidades de los cuerpos de seguridad".

De acuerdo con el mandatario, el objetivo del plan es que "ya no tengan ingresos de efectivo, lo que volverá difícil que se mantengan y sigan delinquiendo".

La puesta en marcha del plan cuenta con la participación coordinada del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la Dirección General de Centros Penales, la Fuerza Armada, la Policía y la Fiscalía General de la República (FGR).

En julio de 2016, las autoridades policiales y fiscales de El Salvador golpearon por primera vez las finanzas y el patrimonio de la pandilla MS13 al desarticular una red que administraba el dinero de los principales líderes de dicha estructura.

Las autoridades informaron en su momento de que el dinero aportado por las células de la pandillas era invertido por "La Federación", estructura conformada por los líderes nacionales de la MS13 en libertad, y era lavado principalmente mediante la importación y venta de vehículos usados.

El Salvador está considerado uno de los países más violentos del mundo por las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes, de entre 103 y 50,3 registradas entre 2015 y 2018, índices atribuidos principalmente a las pandillas MS13, Barrio 18 y otras minoritarias.

Estos grupos criminales, que poseen unos 60.000 miembros en todo el país, también son acusados de cometer la mayoría de crímenes contra policías, militares y custodios de penales.

Las pandillas, un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a los planes de seguridad implementados en las últimas cuatro Administraciones.