EFERío de Janeiro

El Ejército brasileño informó hoy que a partir de octubre iniciará un período de transición para cerrar a finales de año la intervención decretada por el Gobierno en el área de seguridad del estado de Río de Janeiro, aún azotado por una grave ola de violencia.

"Nosotros ya estamos con el plano de transición y legado listos, estamos revisándolos. Octubre, noviembre y diciembre es la transición, término de las adquisiciones y continuación de las medidas estructurales (ya tomadas)", señaló el interventor, el general Walter Braga Netto, en un seminario en Río.

El militar recordó que el decretó firmado el pasado 16 de febrero por el presidente brasileño, Michel Temer, indica que la intervención acaba en diciembre, aunque la desmovilización logística patrimonial y contable del Ejército está programada de enero a junio de 2019.

Según la asesoría del Gabinete de Intervención Federal (GIF), citada por la estatal Agencia Brasil, Braga Netto presentará el cronograma a Temer este jueves en Brasilia.

Al final de la intervención, el control del orden público volverá a manos de las Policías y del Gobierno de Río de Janeiro, después de casi un año en manos de las Fuerzas Armadas.

El general dijo no tener ninguna duda de que la intervención "dará resultado" y será "un caso de éxito" que podrá ser replicado en otros estados del país de ser necesario.

En el mismo evento, el subjefe del GIF, general de brigada Paulo Roberto Pimentel, anunció que unos 9.000 agentes de la policía pacificadora, que cerrará la mitad de sus unidades, pasarán a fortalecer los batallones de la corporación.

También informó que los 1.200 millones de reales (unos 320 millones de dólares) autorizados por el Gobierno para la seguridad de Río ya están disponibles y que ahora solo falta organizar las compras de equipamientos.

"Algunos ítems más simples ya están por llegar, como equipamiento de protección individual, chaleco antibalas, casco, que van ayudar a disminuir la victimización policial", expresó Pimentel.

Sin embargo, la presencia de las Fuerzas Armadas no se ha traducido en un descenso significativo en los índices de violencia de la región, donde se repiten episodios como el asesinato a tiros en marzo de la concejala Marielle Franco, cuya investigación está en curso sin que por el momento se haya detenido a ningún sospechoso.

Según datos de la plataforma "Fuego Cruzado", una persona es herida de bala cada seis horas en Río y en lo que va de año, más de 50 policías ya han perdido la vida de forma violenta.

Solo el año pasado la violencia en todo el estado de Río, cuya población se concentra mayoritariamente en la zona metropolitana de su capital homónima, causó 6.731 muertes, entre ellas más de 100 policías y diez niños alcanzados por balas perdidas.