EFELima

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, admitió este martes que "no están dadas las condiciones" para que comience la construcción del proyecto minero Tía María, cuya autorización por el Ejecutivo ha llevado al inicio de una paralización indefinida en la provincia sureña de Islay.

El gobernante declaró a periodistas que la licencia de construcción otorgada a la empresa Southern Perú, filial del Grupo México, no implica el inicio de la obra de la que puede ser una de las minas de cobre más grandes de Suramérica.

"Hay que distinguir un trámite meramente administrativo que cumplió la empresa minera, se terminó el trámite, y lo que correspondía, legal y administrativamente, es otorgar este documento de la licencia de construcción", señaló.

Agregó que el Gobierno le ha dicho "claramente a la empresa, a las autoridades y a la población (que esto) no significa la autorización para empezar la construcción, porque no están dadas las condiciones, en ese aspecto hay coincidencia", enfatizó.

"Aquí lo más importante es qué dice el Gobierno respecto a este proyecto: que no están dadas las condiciones para comenzar", reiteró antes de indicar que se tiene que conversar para encontrar las soluciones a este conflicto.

Los habitantes de la provincia de Islay, en la región de Arequipa, cumplen este martes con el segundo día de una paralización indefinida convocada por autoridades y organizaciones locales del valle agrícola del Tambo, donde se planea instalar la mina.

En 2015, una movilización popular similar en contra del proyecto minero dejó cuatro muertos y 300 heridos y forzó la paralización de la iniciativa.

En la región se cree que la puesta en marcha de la mina dañará severamente el ecosistema, los recursos hídricos y sus cultivos, y no confían en los planes expuestos por los responsables de Tía María para atenuar los efectos de la explotación del yacimiento.

Southern Perú garantiza que usará agua de mar desalinizada para sus operaciones y que construirá un ferrocarril industrial y una vía de acceso "a distancia prudente del valle de Tambo" para el transporte de sus suministros y producción.

Además, al recibir la licencia, la empresa reiteró que no comenzará a desarrollar el proyecto "sin antes generar, en coordinación con el Ejecutivo, espacios de diálogo para absolver las inquietudes y dar las garantías que la población necesita a fin de lograr un contexto social más favorable".

Por su parte, las autoridades del Ejecutivo critican que el rechazo al proyecto sea liderado por el gobernador regional de Arequipa, Elmer Cáceres, quien ha señalado que si no se anula la licencia otorgada no habrá ningún diálogo con el Ejecutivo.

Sin embargo, Vizcarra dijo este martes que el Ejecutivo ha conversado sobre este tema desde "hace semanas y meses" con los alcaldes de distritos, el alcalde provincial y con el mismo gobernador regional.

"Sé de las declaraciones que ha hecho el gobernador regional de Arequipa y absolutamente no estoy de acuerdo con ellas, pero nunca rompo la comunicación, porque es la forma de encontrar las soluciones mas adecuadas", comentó.

Ante los pedidos para que viaje al valle del Tambo para conversar con la población, el gobernante dijo que el diálogo sobre este tema debe ser "secuencial", ya que primero les corresponde acercarse a los ministros de Energía y Minas, del Ambiente y de Agricultura.

"Ellos están a disposición, el Gobierno en su conjunto está a su disposición para dialogar", concluyó.

Tía María, que requerirá de una inversión de 1.400 millones de dólares para una mina a tajo abierto, prevé producir anualmente 120.000 toneladas de cobre cuando esté en operación y se calcula que generará 1.500 millones de dólares en canon y regalías en los 20 años que tiene previsto estar operativa.