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A sus 16 años, la británica Madi Sharma preguntó a su padre si podía trabajar en su negocio y él le dijo que no era algo "para mujeres"; hoy es una de las 100 personas más influyentes del mundo en políticas de género y pide que se invierta más en los negocios creados y dirigidos por mujeres.

Así lo destaca en una entrevista con Efe con motivo de su visita a Montevideo la emprendedora, nacida en Nottingham y de ascendencia india, quien manifestó que años después de ese intento fallido, y pese a que intentó hacer una carrera universitaria en otra cosa, su interés por los negocios seguía latente.

"Mi padre debería haberme alentado a entrar en los negocios en ese punto porque yo nunca perdí eso. Me casé, tuve hijos, me divorcié luego de un matrimonio violento y ahí fui forzada a convertirme en una emprendedora (...) porque básicamente nadie más me daba empleo, así que me vi forzada a empezar un negocio", expresa.

Así, sin tener estudios ni experiencia laboral, comenzó a cocinar y a hacerse un lugar en el mercado con su emprendimiento hasta llegar a operar en dos fábricas, con un volumen de 10.000 productos por semana y vendiendo en supermercados y aerolíneas.

La empresaria, que ha sido galardonada con los premios "UK Best Boss" y "Asian Woman of Achievement" y es miembro del Comité Económico y Social Europeo, resalta entonces, con su trayectoria como prueba, que "las mujeres pueden hacer lo que sea" y las incita a empezar sus propios negocios.

"Anoche estaba hablando con un inversor y él decía que no tiene suficientes mujeres en las que invertir. ¡Así que vamos, hagan negocios, empiecen sus negocios, tienen todas las habilidades!", enfatiza.

De todas formas, Sharma, quien dice que "las mujeres rinden más que los hombres en los negocios" porque "fallan menos y obtienen más ganancias a largo plazo", opina que sería deseable que los Gobiernos facilitaran más las cosas a las emprendedoras.

"Tiene sentido invertir en negocios de mujeres. Desde la crisis de 2008 las mujeres que son dueñas de empresas han creado más puestos de trabajo que sus equivalentes hombres; entonces tiene sentido porque tenemos que resolver los problemas del desempleo", considera.

"Las mujeres son las que han abierto el mayor número de nuevos negocios y muchas de ellas son mujeres migrantes (...) Es realmente importante que los Gobiernos les faciliten las cosas para que puedan abrir sus negocios y que las apoyen tanto como a los hombres", recalca.

Asimismo, la británica sostiene que si bien hay avances, hace falta que se logre la paridad de género con un 50 % de mujeres en todos los ámbitos de toma de decisiones y, para ello, sugiere que primero se estimule a las mujeres a entrar en política y luego se asegure que siempre estén en la mesa.

Sharma, que como oradora internacional también ha levantado la voz para reivindicar el derecho de los jóvenes a acceder con más facilidad al mercado laboral, expresa que, cuando se trata de las nuevas generaciones pide que haya un 30 % de gente joven en todos los organismos involucrados en la toma de decisiones.

"No hay una razón por la cual no lo podamos hacer (...) Todo el mundo dice que los jóvenes son el futuro pero no es así, no son el futuro, son el ahora. Las personas mayores sentadas en todos esos lugares están decidiendo qué es lo que va a pasar con el dinero que les pertenece a los jóvenes", esgrime.

En esa misma línea, haciendo alusión a las elecciones presidenciales que se celebrarán a finales de octubre en Uruguay, la activista acota que en tanto la política "afecta a todos" hay que votar, involucrarse y, como dice la frase de Mahatma Gandhi, "ser el cambio que queremos ver" haciéndolo "sin excusas".

"Si no te involucras, las cosas nunca van a cambiar así que involúcrate con las cosas que te importan, eso es política. No tienes que ser un político ni pertenecer a un partido", argumenta.

Por último, preguntada sobre cómo combatir la situación de mujeres que, al igual que hizo ella, atraviesan situaciones de violencia machista, Sharma estima que hay que dejar de "victimizar" y promulgar leyes que combatan la violencia psicológica hacia las mujeres porque, indica, es ahí donde empieza.

"Los hacedores de políticas tienen que apoyar a las mujeres. Es inaceptable que una de cada tres mujeres sufra violencia doméstica y que en la actualidad sea cada vez más la cantidad de mujeres jóvenes, chicas de 14, 15 y 16 años", concluye.

Alejandro Prieto