EFESantiago de Chile

Un equipo de científicos chilenos y españoles depositó un dispositivo de monitoreo en la península Antártida con el fin de registrar el ciclo anual del carbono entre la atmósfera y el mar y conocer la función de los microorganismos marinos en el reciclaje del CO2.

En el marco de la Expedición Científica Antártica (ECA) 55, llevada a cabo en los últimos dos meses, los científicos sumergieron una trampa de sedimentos en las gélidas aguas de la bahía Sur de la isla Doumer, a una profundidad máxima de 200 metros, que permanecerá bajo el agua para recopilar datos de las características físicas, químicas y biológicas.