EFELima

Fortalecer las infraestructuras y mejorar la gestión de los recursos para atender enfermedades como el cáncer son elementos indispensables para cerrar las brechas de desigualdad que existen en los países de América Latina, coincidieron varios expertos esta semana en Perú.

En muchas ocasiones el problema proviene del hecho de que aunque hay infraestructura para tratar el cáncer existen centros con capacidad limitada para atender a pacientes con esta enfermedad, según se puso de manifiesto en el Efe Fórum Salud Perú "Cáncer: retos y oportunidades", celebrado esta semana.

El doctor Paul Pilco, director de la Fundación Peruana de Cáncer, señaló que "los centros regionales tienen capacidad limitada, no tienen servicio completo y, en algunos casos, los hospitales generales tampoco lo tienen".

Ante este panorama, las organizaciones civiles han buscado cerrar esa brecha para complementar la atención y gastos económicos que no son cubiertos por los Gobiernos, pero ante el inminente aumento de cáncer en la región muy pronto la demanda rebasará los recursos.

Henry Gómez, presidente de la Sociedad Peruana de Cancerología, considera que la fragmentación en los sistema de salud en países como Perú agudizan el problema, aunque resulta importante dar cara al cáncer e innovar en tecnología, nuevas drogas y tratamientos.

Gustavo Sarria, subjefe institucional del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), explicó que es justo ahí donde las alianzas público-privadas son una opción para terminar con ese tipo de carencias, pero para ello es necesario un cambio cultural.

"Muchas veces la accesibilidad a la salud tiene que ver con la geografía", aseguró durante la reunión organizada por la Agencia Efe y Roche América Latina.

Insistió en que se debe buscar mejorar ese acceso, porque existe la tecnología que puede llegar a quien está más lejos "y podemos llevarle la mínima calidad de tratamiento, pero se necesitan alianzas, optimizar los recursos".

Destacó que en el tema de recursos humanos existe, sobre todo, en lo que respecta a la salud de apoyo, un déficit en enfermería especializada en oncología y en especialistas en radioterapia.

"La región no tiene especialistas suficientes, habría que comprometer a las universidades regionales para que tengan acceso a formalización y escuelas de tecnología, que son necesarias", apuntó.

Del mismo modo, dijo, se debe repensar el tema de los cuidados paliativos. Destacó que Perú sigue siendo uno de los últimos cuatro países de Latinoamérica con menor consumo de opioides, por lo que se debe mejorar la accesibilidad y formar subespecialidades paliativas.

Al respecto, Jurgen Schosinsky, director general de Roche Perú, explicó que el papel de la iniciativa privada no solo se reduce al tema del presupuesto, sino también a la capacitación de los profesionales y a la influencia en las políticas públicas.

"Debemos formar un cuerpo multidisplinario y multisectorial para que se forme un plan en que todos estemos detrás. La única forma de desaparecer el cáncer en el país y en el mundo es que todos los actores estén involucrados", dijo.

Inés Marache Echaiz, jefa de Investigación de la Asociación de Contribuyentes, señaló que se deben enfocar los esfuerzos en romper las barreras de atención en cuestión de geografía con el apoyo de la tecnología.

Esta, dijo, juega un rol importante no solo en el tema de medición de indicadores sino en que los pacientes puedan tener acceso a sus médicos.

"La geografía es una barrera importante. Aplicar la telemedicina sería dar pasos importantes, una mejora de atención", aseveró.

Y recalcó que es importante involucrar al sector privado "porque es batalla de todos y lo importante es mejorar la atención a la ciudadanía".

Pascual Chiarella, decano de Ciencias de la Salud de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), aseguró que también es necesario mejorar la formación de los profesionales desde la universidades.

"Por ejemplo, la formación de oncología debería ser igual para todos, independientemente de la institución en la que estén", dijo.

Los especialistas destacaron la importancia de que la iniciativa privada se involucre en la lucha contra esta enfermedad, como lo ha sido, por ejemplo, la iniciativa City Cancer Challenge, C/Can 2025 en la que participan las ciudades latinoamericanas de Cali (Colombia), Asunción (Paraguay) y Porto Alegre (Brasil).

Esta iniciativa une esfuerzos público y privados con el fin de disminuir la tasa de cáncer en un 25 % para el año 2025.

El proyecto apuesta porque las ciudades se organicen para luchar contra la enfermedad y que todos los actores, -pacientes, médicos, sistema de salud e iniciativa privada-, trabajen de la mano para lograr mejores resultados.