San Francisco Gotera (El Salvador), 24 ene (EFE). - El general retirado Rafael Bustillo, excomandante de la Fuerza Aérea de El Salvador, se desligó este viernes de la planificación y ejecución de la masacre de mil campesinos en 1981, perpetrada en el cantón El Mozote y lugares aledaños, y atribuyó la matanza al exabrupto de un oficial en el terreno.

Bustillo, de 88 años de edad, declaró este día por su propia voluntad ante el Juzgado de Instrucción de San Francisco Gotera en el proceso penal que enfrenta por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Por esta masacre, perpetrada durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992), son procesados 16 militares retirados.

“Quiero que sepan que no he venido a decir que soy inocente, pero quiero decirles que no soy culpable de los hechos de El Mozote”, sostuvo el militar en la declaración indagatoria ante sobrevivientes y activistas de derechos humanos.

Bustillo es el primer militar de alto rango que declara en El Salvador en un proceso por crímenes de lesa humanidad tras la anulación de una ley de amnistía en 2016 por orden de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), lo que permitió la reapertura de varios procesos cerrados en 1993.

El general retirado, condecorado por Estados Unidos, también es uno de los primeros exjefes castrenses que reconoce abiertamente que el Ejército de este país centroamericano perpetró esta masacre, en la que la mayoría de las víctimas fueron niños.

No obstante, el general sostuvo que desconocía si el alto mando del Ejército, del que dijo no era parte pese a ser jefe de la Fuerza Aérea, planificó y ordenó masacrar a los pobladores de El Mozote y otros caseríos aledaños.

“No tuve conocimiento de esa operación”, manifestó Bustillo y añadió que no cree que el alto mando ordenara la masacre.

El general retirado agregó que posiblemente la matanza se dio por orden en el terreno del oficial a cargo del Batallón Atlacatl, Domingo Monterrosa.

Este militar, asesinado por la guerrilla en 1984, es señalado de dirigir el operativo “Rescate” que derivó en la matanza de civiles en El Mozote.

Dijo que “posiblemente” Monterrosa se vio afectado mentalmente por la muerte de algunos de sus soldados a manos de los grupos insurgentes días antes y agregó que fue una “locura” de Monterrosa “haber cometido esa grosería”.

Otro de los hitos de esta declaración en la historia reciente salvadoreña es que Bustillo es el primer militar imputado en dar validez al Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas de 1993.

Bustillo llevó una copia de dicho documento, que supuestamente le dio la referida comisión, y apuntó que la Fuerza Aérea no estaba mencionada en el caso de El Mozote.

De acuerdo con David Morales, abogado de las víctimas y miembro de la organización humanitaria Cristosal, la declaración del general retirado “ha confirmado muchos de los extremos que se venían demostrando con las pruebas y denuncias de las víctimas”.

“Acepta plenamente que esta masacre fue perpetrada, acepta la responsabilidad del Batallón Atlacatl, señala que las operaciones, a través de asesores del Estado Mayor, se rigen por el alto mando”, añadió.

Según el informe de la ONU, que da cuenta de crímenes de guerra, entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981 unidades de élite del Batallón Atlacatl torturaron y ejecutaron "deliberada y sistemáticamente" a niños, hombres y mujeres del cantón El Mozote y sitios aledaños.

Un registro estatal estima la cifra de víctimas de El Mozote en al menos 1.730, de las que 988 fueron ejecutadas, 48 sobrevivieron a la masacre, 665 son familiares de las personas asesinadas y 29 sufrieron desplazamiento forzado.