EFEGuatemala

Guatemala arribó este miércoles a los 2.072 fallecidos por la COVID-19 tras contabilizar 35 muertes en las últimas 24 horas, además de 1.145 nuevos contagios.

El país centroamericano suma un total de 53.509 casos positivos del coronavirus SARS-CoV-2, 10.238 de ellos aún activos, de acuerdo a la actualización de datos del Ministerio de Salud.

Según la misma fuente, para detectar los 1.145 nuevos contagios se llevaron a cabo 3.730 pruebas.

Guatemala ha procesado desde el 13 de febrero hasta la fecha un total de 169.231 test para detectar el patógeno causante de la COVID-19, una de las cifras más bajas del continente.

El 62 % de las pruebas se han realizado en el departamento de Guatemala, donde se aglutina el 63 por ciento de todos los casos del país.

Guatemala batió el 9 de julio su propio registro de casos en un solo día con 1.247 nuevos contagios.

El 23 de julio, las autoridades informaron sobre 59 muertes por el virus, la cifra diaria más alta desde que fuera detectado el primer caso positivo el 13 de marzo y la primera muerte, dos días más tarde.

La nación centroamericana reabrió el 28 de julio sus restaurantes, iglesias, centros comerciales y transporte público tras poner en marcha un nuevo sistema de alertas de la COVID-19 que regula las actividades económicas y de convivencia en el país según el número de contagios por municipio.

El fin del confinamiento ordenado por el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, se rige por un nuevo tablero de alertas, que cambia cada quince días, y que se modifica dependiendo de la cantidad de contagios del SARS-CoV-2 en cada uno de los 340 municipios del país.

Las nuevas medidas que entraron en vigor a partir del 27 de julio señalan que 158 municipios se encuentran en rojo (alerta máxima), 109 en naranja (alerta alta) 73 en amarilla (alerta moderada) y ninguno en verde.

La defensora de la salud de la Procuraduría de los Derechos Humanos, Zulma Calderón, aseguró este miércoles en declaraciones a Efe que el sistema sanitario local ha llegado a su "quiebre" en plena pandemia.

La funcionaria indicó que "es un sistema de salud que está colapsado prácticamente en su totalidad, que está fracturado y que ya no puede dar respuesta a la situación grave del país que enfrenta en este momento".

La tasa de mortalidad en el territorio guatemalteco es de 12,3 decesos por cada 100.000 habitantes y la letalidad es del 3,9 %, según registros oficiales.