EFEGuatemala

Guatemala sólo redujo en un 8,7 % la desnutrición crónica infantil en los últimos 20 años y las tasas de esta enfermedad en la población indígena son superiores a cualquier promedio mundial, según un informe divulgado este miércoles por la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH).

De acuerdo con el documento presentado al Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, el 46,5 % de los niños menores de cinco años padecen de desnutrición crónica, pero en el sector indígena esta cifra llega al 58 %.

Esa situación coloca a Guatemala en el primer lugar de América Latina seguido por Ecuador y el sexto en el mundo con desnutrición crónica, pero en la población indígena son superiores a cualquier promedio mundial y en el área rural (53 %) Guatemala sólo es superado por Burundi.

Mientras que la mortalidad en niños menores de cinco años es de 35 por cada 1.000 nacidos vivos y la neonatal de 17, precisó el IX informe de la PDH sobre el tema de la desnutrición en el país.

Y respecto a la desnutrición aguda señaló que entre 2010 y 2017 se registró un descenso del 21 por ciento y a nivel nacional presentó una prevalencia del 0,7 %.

Los fallecimientos por desnutrición aguda en niñas y niños menores de cinco años también disminuyeron en un 18 %, lo que refleja "avances generales".

En Guatemala la cobertura de vacunas es del 65 por ciento, que coloca al país en el cuarto lugar junto con Trinidad y Tobago, y por detrás están Venezuela (53 por ciento), Surinam (44) y Haití (26), sin embargo, datos del Ministerio de Salud señalan que en 2017 llegó al 78,6 %.

Mientras que los embarazos en adolescentes son considerados altos, pues 92 de cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años tuvieron hijos lo que pone a Guatemala en el tercer lugar de América con más nacimientos en féminas.

Según el Ministerio de Salid, en 2017 se presentaron 44.894 embarazos en menores de 17 años y hasta agosto de 2018 el registro alcanzó los 15.277 en la misma población.

A esa problemática se suma la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en mujer en edad fértil de 51,9 %.

El informe reconoce que Guatemala ha presentado "avances importantes" para garantizar el derecho a la alimentación y entre ellos menciona la adopción de una ley y política específica en Seguridad Alimentaria Nutricional, la asignación de presupuesto, la realización de encuestas y censos escolares y el posicionamiento de la desnutrición crónica entre las prioridades de agenda por más de un gobierno.

En el informe, el procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, expresó su preocupación por las altas tasas de desnutrición que persisten en el país y que afectan principalmente a niños, niñas, mujeres y pueblos indígenas.

Los compromisos nacionales e internacionales del Estado de Guatemala relativos a la protección contra el hambre y la malnutrición, dijo, han llevado al país a una serie de avances estructurales y de procesos que finalmente han incidido en una modesta reducción de la desnutrición crónica.

"Es necesario redoblar los esfuerzos para la lucha contra este flagelo que tiene consecuencias graves en el desarrollo infantil, el cual incide en el desarrollo del país", advirtió.

También señaló que para garantizar la disponibilidad de alimentos es fundamental la tenencia de la tierra, pero en Guatemala el 92 % de los productores agrícolas ocupan el 21,9 por ciento de las fincas; mientras que el 65 % de la superficie agrícola está en manos del 1,9 % de los productores.

En tanto que la pobreza alcanza el 59,3 por ciento y de ese porcentaje el 23,4 vive en la pobreza extrema, aunque en la población indígena es 1,7 veces mayor que en la no indígena, subrayó el informe.