EFETegucigalpa

Centenares de mujeres de Honduras marcharon este martes en Tegucigalpa contra los 61 feminicidios que han sacudido al país en lo que va de este año y para exigir el cumplimiento de sus derechos y la aprobación de la Ley de Casa Refugio para víctimas de la violencia machista.

En una de las marchas, que se desplazó hasta el Parlamento de Honduras, protestaron también contra el acoso y otras agresiones machistas contra ellas, en el Día Internacional de la Mujer.

La activista hondureña Celeste Guardiola dijo a Efe que la movilización, convocada por diferentes organizaciones feministas no gubernamentales, busca "visibilizar" también a las mujeres discapacitadas.

"Como mujeres con discapacidad queremos visibilizarnos ante la sociedad, también hemos sido víctimas de la violencia", subrayó Guardiola, quien se moviliza en silla de ruedas.

Afirmó que muchas mujeres con discapacidad han sufrido algún tipo de violencia o incluso en algunas esa discapacidad ha derivado por una agresión.

"Necesitamos que el Estado nos vea como personas que podemos seguir adelante y luchar igual que cualquier persona", señaló.

ALTOS INDÍCES DE VIOLENCIA

Guardiola dijo que "es preocupante" el elevado índice de violencia contra la mujer en Honduras, donde ellas representan más del 51 % de los 9,5 millones de habitantes.

El asesinato de mujeres es una situación "alarmante", enfatizó la activista, quien pidió "más conciencia" para avanzar en el reconocimiento y la aplicación efectiva de los derechos de las mujeres.

"Debemos empezar desde nuestra conciencia, debemos denunciar el maltrato, no podemos callar, ya no podemos seguir en silencio, derecho que no se lucha, se pierde", acotó.

En Honduras, país en donde han sido asesinadas 61 mujeres este año, la directora de la Asociación de Calidad de Vida, Ana Cruz, hizo un llamado para erradicar la violencia de género.

"Es sumamente preocupante porque no disminuyen los casos de violencia contra las mujeres y los feminicidios, es inaudito, cada 27 horas están matando a una mujer", subrayó Cruz en declaraciones a Efe.

La activista instó al Congreso Nacional a aprobar la Ley de Casas Refugios, presentada en 2018, para mujeres víctimas de la violencia machista en el país centroamericano.

La normativa "es un instrumento para salvar la vida de las mujeres, volverlas autónomas y para cortar ese ciclo de violencia que viven, en los refugios se les da una atención integral", explicó.

Muchas de las participantes de la marcha, donde se observó una presencia significativa de mujeres con discapacidad, portaban carteles donde se leían frases como "Vivas y sin miedo"; "Las mujeres gritamos porque los femicidios rechazamos" y "Mujeres y niñas libres de trata", entre otras.

SITUACIÓN DE MUJERES "NO ES HALAGÜEÑA"

Por su parte, la directora de la ONG Asociación para una Ciudadanía Participativa, Hedme Castro, dijo a Efe que la situación de las mujeres en el país "no es halagüeña".

El país, marcado por el machismo, reporta "índices alarmantes de violencia contra la mujer, asesinatos, mujeres excluidas en los diferentes cargos", señaló.

En Honduras la mujer sufre "discriminación y violencia", indicó la activista, quien además destacó la importancia de acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, y la necesidad de alcanzar la equidad de género.

Las mujeres en Honduras siguen enfrentando "desigualdad, inequidad y falta de oportunidades", afirmó la directora de la Asociación para una Ciudadanía Participativa, una organización con más de 18 años de trayectoria en la defensa de los derechos humanos en Honduras.

La violencia contra las mujeres en Honduras es el tema que más preocupa a la activista, quien instó a las autoridades a promover "una política pública y recrudecer las leyes que favorecen" a la mujer.

La activista urgió a las autoridades de Honduras a reformar el Código Penal, que entró en vigor en 2020, para que esa ley "beneficie realmente a la mujer".

"Necesitamos que exista la voluntad política para no permitir más la discriminación y la inequidad de la mujer" en Honduras, añadió.

Según organizaciones feministas, muchas mujeres en Honduras son víctimas de violencia de género, la cual se manifiesta con abusos físicos, sexuales, psicológicos y prácticas nocivas que van en contra de sus derechos.