EFELa Antigua (Guatemala)

Apelando al secreto mejor guardado de la Conferencia Iberoamericana, los países de la región apostaron hoy por centrar sus esfuerzos en la cooperación del futuro, la Sur-Sur, basada en el intercambio de recursos de forma horizontal.

"Es la cooperación del futuro, basada en la convicción de que todos tenemos algo que aprender y algo que aportar a la construcción de un mundo que logre crecer con inclusión y sostenibilidad", dijo la titular de la Secretaría General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, previo a la reunión de ministros de Exteriores para la preparación de la XXVI Cumbre Iberoamericana de noviembre de 2018.

Convencida de que este es el modelo es el porvenir, la secretaria iberoamericana destacó que el aumento del número de iniciativas de este tipo de cooperación, alcanzando 1.475 en 2015, es "un reflejo y una consecuencia de la diversidad, una cooperación simétrica, horizontal, que se alimenta de las diferencias y en donde cada país aporta desde su particularidad".

"Hago votos por que continuemos profundizando este modelo que nos coloca en la vanguardia del debate mundial y que sin duda nos ayudará a navegar los importantes desafíos que tenemos por delante", resumió Grysnpan antes hacer un llamamiento a la Unión Europea para que deje de ser "tibia" y adopte la cooperación triangular, siguiendo el ejemplo de Portugal y España.

La cooperación sur-sur, un modelo de cooperación basado en el intercambio tanto de recursos, como tecnología y conocimiento entre países que trabajan como socios, se encuentra en un momento de especial auge en Iberoamérica.

Iberoamérica, formada por América Latina, España, Portugal y Andorra, es la región líder en este tipo de cooperación en la que todos los países, sin importar su tamaño, tienen algo que aportar y algo que recibir.

Del monto global de 2015 (1.475 iniciativas) 1.206 responden a la modalidad bilateral (entre dos países latinoamericanos) y 168 a la modalidad triangular (entre tres países, pudiendo ser uno de ellos España, Portugal, Andorra u otro país no del sur), refleja el documento.

Siete países de la región (Argentina, México, Brasil, Chile, Cuba, Uruguay y Colombia) fueron los oferentes en el 90 % de los casos de la modalidad bilateral, mientras que todos los países latinoamericanos recibieron proyectos de este tipo de cooperación.

El éxito de este modelo, arguye Grynspan, se debe a que permite pasar "del paradigma de la asistencia al paradigma de la cooperación para no solo transferir recursos sino formar alianzas", un proceso en el que Iberoamérica "puede realizar una aportación muy valiosa", siendo líder del debate global de esta cooperación, entendiendo el desarrollo "como un continuo" con muchas categorías para encajar.

En este mismo sentido, el secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica y El Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores, Fernando García Casas, dijo que hay mucha cooperación que seguir "triangulando" y aseguró que España seguirá "profundamente comprometida" con este intercambio de recursos.

El informe subraya el liderazgo al cual la cooperación Sur-Sur Iberoamericana puede aspirar en la nueva agenda global de desarrollo, en el marco de la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que, bajo el lema, "Una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible", impulsará los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y el papel de la región.

Es así como Iberoamérica se compromete a orientar las acciones hacia donde haya más necesidades, innovando para ponerse a la altura de los tiempos y entendiendo cómo se puede aportar desde un espacio propio y con instrumentos propios para alcanzar esos objetivos y metas siendo "diferentemente iguales".