EFEPekín

El nuevo jefe de Gobierno de Hong Kong, John Lee, antiguo secretario de Seguridad y considerado por Pekín el hombre idóneo para ejercer su autoridad sobre el territorio semiautónomo, jurará su cargo coincidiendo con el 25º aniversario del regreso de la excolonia a China.

Lee, de 64 años, fue el único candidato que se presentó en mayo a las elecciones para dirigir el Ejecutivo de Hong Kong, en las que obtuvo el 99,2 % de los votos emitidos por el Comité Electoral, un organismo formado por 1.462 integrantes leales políticamente a Pekín.

Al contrario que sus predecesores, Lee no procede de las élites empresariales o del aparato de la Administración sino de las fuerzas policiales de la excolonia británica, en las que tuvo un papel destacado durante las protestas que sacudieron la ciudad en 2019.

APOYO A LA POLICÍA

Lee comenzó su carrera como funcionario en un puesto temporal de inspector de Policía a los 20 años, edad a partir de la cual su carrera estuvo vinculada a la ley y el orden, llegando a ocupar puestos clave como subcomisario de Policía y secretario de Seguridad.

Durante su mandato en la Secretaría de Seguridad, un masivo movimiento de manifestaciones antigubernamentales, que comenzaron a raíz de una propuesta de ley de extradición que hubiese permitido que Pekín accediera a “fugitivos” en el territorio hongkonés para juzgarlos en China, tomó en 2019 las calles de la ciudad.

Durante las concentraciones, las más multitudinarias registradas en Hong Kong, las fuerzas policiales bajo control de Lee fueron acusadas de uso excesivo de la fuerza contra las personas que protestaban en las calles, sobre todo a raíz de que las manifestaciones se tornasen violentas en algunas instancias.

En sus declaraciones, el funcionario defendió en todo momento las acciones de la Policía y subrayó "el grave grado de violencia, peligro y destrucción" ejercido por "radicales", a los que acusó de mostrar "elementos de terror" en sus tácticas.

Ante la magnitud de las protestas, que paralizaron por momentos la ciudad y se saldaron con dos muertos durante las manifestaciones y miles de detenidos, el propio Lee anunció la retirada de la propuesta de ley de extradición en octubre de 2019.

AGRADECIDO POR LA LEY DE SEGURIDAD

Sin embargo, después de que la retirada de la propuesta de ley y la pandemia de covid-19 silenciaran momentáneamente las protestas, Lee regresó en 2020 al foco mediático tras la imposición por parte de Pekín de la polémica Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, que recoge penas de hasta cadena perpetua para supuestos como "secesión", "terrorismo" o "confabulación con fuerzas extranjeras".

Según medios estatales chinos, Lee agradeció al Gobierno central "por tomar una acción decidida y diseñar la ley cuando Hong Kong se enfrentaba a una crisis sin precedentes".

El expolicía supervisó la creación de una nueva unidad policial dedicada al cumplimiento de la nueva legislación, lo que le valió unas sanciones impuestas por la anterior Administración estadounidense encabezada por Donald Trump por "socavar la autonomía de Hong Kong".

Desde su entrada en vigor, las autoridades hongkonesas han arrestado a más de 180 personas acusadas de violar la controvertida ley, entre ellas periodistas y activistas por los derechos humanos,

En junio de 2021, Lee fue recompensado con un ascenso a número dos del Ejecutivo hongkonés, un escalón por debajo de Carrie Lam, a quien sucederá el 1 de julio.

UNA HERENCIA COMPLICADA

El expolicía heredará algunos problemas de su predecesora, Lam, una de las líderes menos populares en la historia del territorio durante su mandato, que comenzó en 2017.

La economía de la excolonia ha afrontado en los últimos años, además de la agitación política interna, vaivenes geopolíticos ante las disputas entre China y Occidente y la pandemia de la covid.

Algunos críticos ponen en duda que Lee, dada su poca experiencia en política económica, sea capaz de reflotar la economía de la ciudad, que se contrajo un 2,9 % en el primer trimestre del año, cuando la urbe sufrió su peor rebrote de coronavirus, enfermedad que había logrado mantener a raya hasta la fecha.

Aquel rebrote dio al traste con la estrategia de cero covid de Hong Kong, que había mantenido estrictos controles en las fronteras que incluían largas cuarentenas para los que conseguían acceder, socavando así su posición como centro financiero internacional.

Pese a que, durante su campaña, Lee hizo hincapié en temas como el acceso a la vivienda pública en una de las ciudades con los pisos más caros del mundo, analistas locales señalan que la seguridad y la estabilidad serán la prioridad durante su mandato: "Soy una persona pragmática. Se hará lo que haya que hacer", sentenció durante una reciente entrevista con el diario hongkonés South China Morning Post.

Álvaro Alfaro