EFEMérida (México)

Las ruinas mayas de Chichén Itzá, en el estado mexicano de Yucatán, fueron reabiertas este martes al público tras seis meses cerradas por la pandemia justo a tiempo para observar la sombra de Kukulkán marcando el equinoccio de otoño.

"Las autoridades eligieron bien la reapertura por el equinoccio de otoño y con ello la llegada de Kukulcán, comentó a Efe el astrónomo y matemático mexicano Eddie Salazar Gamboa.

Cada equinoccios (boreal), en la zona de Chichén Itzá se puede contemplarse un fenómeno en las escalinatas de la pirámide que asemeja la sombra en movimiento de Kukulcán, la serpiente emplumada y deidad de viento y del agua en la mitología maya.

El astrónomo manifestó su beneplácito por la reapertura y propuso que las autoridades promuevan además la visita al sitio para observar el fenómeno de la llegada de la Serpiente Lunar al Castillo de Chichén Itzá, que será este 1 de octubre.

VUELVE EL TURISMO

Los recorridos por la zona incluyeron lugares como el Juego de Pelota, La Iglesia, el cenote sagrado y el Templo de los Guerreros.

Además, los visitantes recorrieron un Sac Bé (espacio) en el que se ofrecían a la venta artesanías y prendas de vestir típicas de Yucatán.

Alrededor de 3.000 visitantes, el 30 % de su aforo medio diario, cruzaron las puertas del sitio arqueológico, la mayoría de ellos turistas procedentes de Estados Unidos, Perú, Rusia, Canadá y México.

"Este lugar es maravilloso, es mi primera vez en esta maravilla del mundo moderno, aunque también he estado en otra, en mi querida Machu Picchu", precisó la peruana Alejandra Ramírez, quien viajó a Chichén Itzá desde el balneario caribeño de Cancún.

Los visitantes observaron el Juego de Pelota, el Cuadrángulo de las Monjas, El Caracol, el cenote sagrado y el majestuoso Castillo de Chichén Itzá, considerada desde 1988 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La vuelta de visitantes se hizo de manera ordenada y cumpliendo los protocolos de salud, principalmente con el uso de cubrebocas, la sana distancia y el empleo de gel antibacterial.

Los visitantes fueron pacientes para comprar su billete, ingresar uno a uno y hacer grupos de 10 o menos para entrar al lugar que varios consideraron mágico.

Atestiguaron la reapertura funcionarios de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah) y del Patronato de las Unidades Culturales y Turísticas de Yucatán (Cultur).

Sus representantes se mostraron contentos con el comportamiento de los turistas, que antes de ingresar a la zona arqueológica pasaron por una cámara térmica que verificó su temperatura corporal, una de las medidas por la pandemia.

"Si alguno tuviera una temperatura superior a la normal, inmediatamente se le canaliza con un médico", aseguró Mauricio Díaz Montalvo, director de Cultur, quien se declaró sorprendido por la civilidad de los visitantes.

El Castillo de Chichén Itzá, considerado desde 2007 como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno, fue el imán para los visitantes a la zona arqueológica, que normalmente se llena en los días de equinoccio.

CERRADO ENTRE LOS EQUINOCCIOS DE PRIMAVERA Y OTOÑO

El sitio estuvo cerrado desde el 19 de marzo pasado hasta este 22 de septiembre de 2020, es decir, estuvo cerrado entre los equinoccios de primavera y otoño, dijo el director de la zona arqueológica, el antropólogo Marco Antonio Santos Ramírez.

El directivo explicó que se permitió la entrada a unos 600 comerciantes y artesanos, a los cuales se les enseñó el protocolo sanitario y sistemas de seguridad y se dejó en claro que si no cumplen los protocolos, el lugar puede ser cerrado de nuevo.

Para Michelle Fridman Hirsch, secretaria de Fomento Turístico, la fecha de reapertura es emblemática.

"Confío en que los números seguirán creciendo gradualmente, por los altos estándares de seguridad que se pusieron en marcha en Chichén Itzá", apuntó.