EFEBuenos Aires

La búsqueda del submarino argentino ARA San Juan, desaparecido hace 22 días en el Atlántico Sur con 44 tripulantes a bordo, continúa si novedades por la mala meteorología que afecta a la zona donde días atrás se detectó con sensores un bulto que se estudia si corresponde al buque perdido.

El principal foco de los trabajos es un "objeto" detectado por los sensores del buque chileno Cabo de Hornos a 940 metros de profundidad en un lugar que coincide con el recorrido que debía haber llevado el submarino cuando el 15 de noviembre desapareció en su viaje desde el sureño puerto de Ushuaia hasta su base de Mar del Plata, a 430 kilómetros al sur de Buenos Aires.

Por ese motivo, el buque ruso "Yantar" está recorriendo en el área fijada con un robot capaz de descender a los 6.000 metros.

"Si bien el buque ruso Yantar hizo todo su barrido con sus sensores en el área de ese objeto que había que visualizar las previsiones meteorológicas no fueron buenas", explicó el portavoz de la fuerza naval, Enrique Balbi, al brindar el parte oficial ante los medios de comunicación.

El portavoz de la Armada añadió que esperan una mejoría de las condiciones a partir de mañana y afirmó que se me llegarán a ser unas "buenas condiciones" durante el fin de semana.

Informó que por otra área de búsqueda se encuentra otro buque "donde había un objeto localizado" a través de la "detección de anomalías magnéticas al momento sin resultados"

"No pudo visualizar nada, posiblemente debido a las malas condiciones meteorológicas", reiteró Balbi.

Recordó también que este viernes llegará un buque estadounidense con sensores y que portará un robot que alcanza también los 6.000 metros de profundidad "para poder seguir investigando".

El portavoz de la Armada descartó una vez más que "no hay evidencia" que indique ninguna clase de ataque externo al submarino.

El ARA San Juan reportó por última vez su posición en la mañana del 15 de noviembre, en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa argentina.

Pocas horas antes, el comandante de la nave había comunicado en una llamada de teléfono y por escrito un ingreso de agua que cayó sobre las baterías, lo que provocó un cortocircuito y un principio de incendio, un problema que dio por subsanado y continuó rumbo a su base, en Mar del Plata.

Durante el parte de hoy estuvo presente el ingeniero electrónico y subdirector general de Comunicaciones Informáticas de la Armada, el capitán Martínez, quien aseguró que el submarino, para transmitir algún problema o circunstancia en particular, "contaba con variados equipos de comunicaciones".

Asimismo, estipuló que las comunicaciones por radiofrecuencia y por satélite, los medios que utilizó para comunicarse el submarino antes de desaparecer, eran "los de mas rápida utilización".

La aclaración llegó a raíz de que hace dos días se filtrara un documento de la compañía Tesacom, que audita las comunicaciones de líneas satelitales de la estadounidense Iridium, en el que se reflejan ocho "llamadas" realizadas desde el ARA San Juan entre la noche del martes 14 de noviembre y la mañana del miércoles 15, cuando estableció su última comunicación con tierra.

Según había dicho Balbi el miércoles, la planilla sólo incluía una llamada de voz como tal y los otros 7 registros son intentos de conectarse a la red por parte del comandante del submarino para repetir por mensaje de texto lo ya comunicado verbalmente.

Este jueves, Martínez reiteró que las comunicaciones por satélite "no son llamadas de voz", sino "intentos de comunicación".

"Estos siete accesos al sistema registrados en la planilla de la empresa Tesacom no son llamadas telefónicas de voz y pudieron haber sido solamente intentos de comunicación de datos", añadió.

Actualmente, buques y aeronaves de diversos países continúan barriendo la zona de 4.000 kilómetros cuadrados donde se cree que puede estar el submarino militar.

El área de búsqueda fue delimitada en torno a una zona del océano en la que varias agencias internacionales registraron que había habido una explosión horas después de desaparecer el buque, cerca de donde se perdió su pista.