EFESantiago de Chile

Cinco destacadas voces femeninas del mundo de la ingeniería reclamaron este martes en Chile mayores esfuerzos para involucrar a las mujeres en las carreras de ciencias y tecnología, y reducir así la brecha de género, durante la segunda jornada de la Cumbre Mundial de Decanos de Ingeniería.

El papel de la mujer en la ciencia fue uno de los paneles centrales esta jornada en la undécima edición del denominado Global Engineering Dean's Council (GEDC, por sus siglas en inglés), que concluirá este miércoles, y cuya presente edición estuvo organizada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile,

María José Escobar, ingeniera e investigadora en neurociencia computacional de la Universidad Tecnológica Federico Santa María, responsabilizó en gran medida al profesorado de todos los tramos de enseñanza de la escasa participación de las mujeres en las carreras de ciencia.

En este sentido, explicó que no se mostraban diferencias de habilidades en los niños de entre seis y ocho años, mientras que a los 14, la diferencias empiezan a ser notables.

Para Escobar, este déficit que se crea es debido a que "los propios profesores potencian el aprendizaje y las habilidades en matemáticas entre los estudiantes varones, mientras que a las niñas se les empuja más a otro tipo de materias", lo que viene a reforzar la idea que muchos tienen sobre que "las niñas son buenas en idiomas y los niños, en matemáticas y ciencias".

Tagwa Ahmed Musa, decana de ingeniería hasta hace unas semanas de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Sudán, explicó la necesidad de permitir a las mujeres un mayor protagonismo para producir grandes cambios sociales.

"Las mujeres que salimos a la calle en Sudán fuimos determinantes para el cambio que se produjo y eso nos ha permitido un nuevo gobierno", dijo.

La sudanesa fue la más optimista de las panelistas, y se mostró satisfecha del 47 por ciento que suponen las universitarias en el total de estudiantes de ciencias de su país.

Y en cuanto a los altos puestos académicos, señaló: "Yo ya no soy decana, pero mi sucesora también es mujer, y muy buena".

Intervino también en este panel Elizabeth Croft, decana de ingeniería de la Universidad de Monash, en Autralia, una profesional que trabaja activamente en la puesta en marcha de fórmulas para atraer mujeres a la ciencia.

Su mensaje: "Hay menos mujeres en ciencias porque los mensajes que se lanzan no se dirigen a ellas; hay que invitar a las mujeres, cuidar el material de contratación que lanzamos y permitir que se sientan inlcuidas y bienvenidas".

El programa de la mañana tuvo igualmente un gran componente social. Si bien el tema central eran las necesidades de ingeniería de la industria en 2030, los panelistas focalizaron gran parte de sus discursos en nuevas fórmulas de integración social y laboral, e incluso en cuestiones medioambientales y humanitarias.

Para el ingeniero chileno Alfredo Zalezzi, por ejemplo, la discusión debería centrarse en cuál es el verdadero propósito de la ingeniería.

"En un mundo en que llevamos complejas máquinas a otros planetas, mientras millones de niños siguen muriendo de hambre, algo estamos haciendo muy mal", aseveró.

Zalezzi compartió con los decanos asistentes su experiencia tras la creación de un purificador de agua que elimina virus y bacterias con descargas eléctricas, un proyecto que Airbus ha apoyado, no sólo pensando en el abastecimiento de sus aviones, sino en la implantación humanitaria de plantas de esta tecnología en lugares deprimidos en los que operan sus naves.

La cumbre de GEDC finalizará este miércoles on un conversatorio sobre la necesidad de conectar sociedad e ingeniería a través de un diálogo interdisciplinar.

Posteriormente tendrá lugar una mesa de trabajo de la que se extraerán las conclusiones de este encuentro que la Universidad Católica de Chile organiza también en colaboración con la Universidad Santa María.