EFEOruro (Bolivia)

La ciudad boliviana de Oruro (oeste) no terminaba de llorar a los muertos y heridos que dejó la explosión ocurrida el pasado sábado de carnaval cuando una tragedia similar volvió a sacudir a esa población la noche del martes.

Las calles de la urbe andina, conocida como la capital del folclore boliviano, aún lucían hoy las decoraciones festivas y los graderíos que el sábado fueron ocupados por miles de personas que acudieron para presenciar el célebre Carnaval de Oruro, uno de los más famosos de Suramérica.

Cerca de los graderíos aún instalados en una de las calles aledañas a la segunda explosión ocurrida ayer está Félix Cayoja, quien se dedica a la confección y venta callejera de ropa y no deja de agradecer el haber sobrevivido a ambas tragedias.

"Estoy desde la primera explosión, gracias a Dios soy uno de los sobrevivientes. Estaba a cinco pasos de la primera explosión. Fue en seco, no hubo ninguna advertencia, nada", dijo a los medios.

El hombre aún no puede escuchar bien de un oído a causa del estruendo y tiene algunas heridas en la pierna izquierda, pero ahora su preocupación es tratar de recuperar la mercadería que guarda en un edificio cercano a los lugares donde hubo las explosiones.

"Hasta ahora no podemos retirar nuestra mercadería desde el sábado y tristemente ayer hemos vuelto a vivir la explosión. Y fue igual, de sorpresa, nadie se la esperaba", lamentó.

Cayoja y su familia se encontraban anoche por el lugar, donde su hija de 19 años contaba junto a otras personas un dinero recaudado para ayudar a los heridos de la primera explosión, cuando nuevamente un estruendo sacudió a la ciudad.

La primera explosión se produjo el sábado en un mercadillo callejero de venta de comida cercano al desfile folclórico de carnaval y la segunda ocurrió anoche en la misma calle, pero un bloque más allá.

Ambos lugares están bajo custodia policial y nadie pasa los cordones de seguridad sin justificar primero que habita en la zona.

La tragedia del sábado se saldó con ocho muertos y 40 heridos, mientras que la segunda dejó cuatro fallecidos y nueve personas lesionadas, ratificó hoy en rueda de prensa el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez Mamani.

De los heridos de la explosión más reciente, tres recibieron el alta médica y uno, un menor, fue trasladado al Hospital del Niño de La Paz para recibir atención especializada.

En cuanto a las personas que se lesionaron el sábado, 32 permanecen en hospitales de La Paz y Oruro, uno perdió un pie y otro la vista, informó el gobernador.

Las causas de ambos sucesos aún son investigadas.

Sobre la explosión más reciente, el comandante general de la Policía Boliviana, Faustino Mendoza, dijo a los medios en La Paz que en el lugar se encontró un contenedor de plástico "triturado", con un "fragmentado de aluminio" y restos de un detonador para "más de tres kilos de dinamita".

Sobre el primer caso, inicialmente se dijo que la explosión se debió al derrame de aceite de cocina sobre la manguera de una garrafa de gas, pero algunas autoridades, incluido el presidente Evo Morales, y la gente dudan de que fuera así por la magnitud que tuvo.

"Es un explosivo, no sabemos qué pero es un explosivo, porque cuando me saqué la ropa olía a pólvora (...) Es momento de que digan la verdad y que haya una pronta respuesta de quiénes son los que están haciendo este daño a las familias orureñas que hemos salido a llevar el pan del día a nuestro hogar", demandó Cayoja.

Por su parte, el gobernador orureño indicó que las autoridades deberán determinar qué ocasionó aquella explosión, aunque dudó de que fuera por una garrafa de gas.

"Pedimos a la Policía Boliviana, a la Fiscalía y otras entidades que tienen que ver con temas de investigación a llegar cuanto antes a la verdad histórica, qué es lo que ha pasado. Queremos saber los ciudadanos y los emplazamos a que la investigación concluya cuanto antes en ambos casos", manifestó Vásquez.

La autoridad hizo un llamado a la calma a la población orureña y aseguró que "todo está bajo control", tras lamentar una serie de versiones falsas sobre la explosión que circularon ayer en redes sociales y que causaron una especie de psicosis colectiva.

"La Policía y el Ejército están en permanente movilización. Por tanto, las autoridades correspondientes estamos trabajando para dar las garantías constitucionales a los ciudadanos", concluyó.

Gina Baldivieso