EFESan José

Latinoamérica, una región con serios problemas en agua potable y saneamiento, debe acelerar sus inversiones para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) en la materia, pues al ritmo actual no lo conseguirá hasta el año 2100.

Esta fue una de las advertencias lanzadas este lunes durante el primer día de la V Conferencia Latinoamericana de Agua y Saneamiento (Latinosan 2019) que se lleva a cabo en Costa Rica con la participación de unas 1.300 personas entre funcionarios de Gobierno, académicos y expertos.

El representante en Costa Rica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Fidel Jaramillo, afirmó durante el foro que la región requiere invertir 14.000 millones de dólares anuales en agua y saneamiento para cumplir con el ODS número 6.

Sin embargo "la región no llega a la mitad" de esa cifra, lamentó Jaramillo, quien advirtió que de mantenerse ese ritmo, la región cumplirá la meta en el año 2100.

El ODS en materia de agua estipula al 2030 lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos, el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos y poner fin a la defecación al aire libre.

También establece el apoyo y fortalecimiento a la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento, entre otros asuntos.

El relator especial de la ONU sobre los derechos humanos al agua potable y saneamiento, Léo Heller, afirmó que con los ODS se han creado desafíos que la región debe enfrentar desde varias aristas que involucran inversiones y los derechos humanos.

"La situación es preocupante y se debe acelerar (las soluciones). Las metas no solo dependen de la inversión, se debe pensar también en fortalecer la gestión del servicio", comentó Heller.

El relator dijo que hay diferentes fuentes de financiamiento disponibles para los países para desarrollar infraestructura, así como la posibilidad en algunas naciones de subir tarifas, pero buscando vías como subsidios para no afectar a las personas más pobres.

Para Heller, en parte de la región falta presencia del Estado en materia de agua y hay poca conciencia de la importancia que este sector tiene en la salud de la población.

La directora del Departamento de Salud Pública y del Ambiente en la Organización Mundial de la Salud (OMS), María Neira, destacó los beneficios que brinda el agua y saneamiento en la salud, pero también los réditos para los Gobiernos.

"Por cada dólar que se invierte en agua y saneamiento el retorno es de 4,3 dólares. Los beneficios en la salud son tan enormes que es casi una falta de ética no poner en marcha estas inversiones", aseguró Neira.

Con datos de 18 países, se determinó que el 7,73 % de los latinoamericanos en zonas rurales consume agua de pozo no protegido o aguas de superficie.

En zonas rurales la cobertura de agua potable gestionada de forma segura es del 58,4 % y en zonas urbanas del 76,3 %, mientras que en niveles básicos (se refiere a tiempos de espera no superiores a 30 minutos para obtener agua) son del 27,7 % y 19,5 %, respectivamente.

El resto de la población de la región tiene un acceso limitado al líquido.

En materia de saneamiento, los datos dan cuenta de que al menos 63,8 millones de latinoamericanos no cuentan con acceso a un baño (servicio sanitario) adecuado, de los cuales 19 millones defecan al aire libre.

En las zonas rurales de América Latina la cobertura de saneamiento seguro de aguas residuales (alcantarillado y plantas de tratamiento) alcanza apenas el 26,3 %, y en zonas urbanas el 49,2 %.

Durante Latinosan 2019 será lanzado el Observatorio Latinoamericano de Agua y Saneamiento, un proyecto que cuenta con el apoyo financiero del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En la Conferencia también se emitirá una declaración en la que se establecerán compromisos para avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el evento participan especialistas internacionales, operadores del servicio, funcionarios, sector privado y academia. En total, se llevarán a cabo 6 conferencias magistrales y 21 ponencias técnicas.

La inauguración estuvo a cargo del presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, quien instó a avanzar hacia la reducción de brechas en la materia.