EFEGinebra

Los conflictos, la violencia y los desastres naturales han causado 2,7 millones de nuevos desplazamientos internos en África en la primera mitad del año, lo que representa ya el 69 % de los 3,9 millones registrados en 2016.

Según un nuevo informe publicado hoy por el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC) y el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), esos 2,7 millones de nuevos desplazados internos se han producido en 29 países y en todas las regiones del continente entre enero y junio de este año.

El 75 %, o 2,2 millones de casos, se debió a conflictos y violencia, por lo que África es el continente del mundo que más sufre este tipo de desplazamientos internos.

África central sigue siendo la región africana más afectada por el desplazamiento causado por conflictos, ya que representa el 60 % de los nuevos desplazamientos en el continente.

La República Democrática del Congo (DRC) es el país del mundo más afectado, por delante de Irak y Siria, con 997.000 nuevos desplazamientos en la primera mitad del año, más que en todo 2016.

Le sigue Etiopía, con 213.000 nuevos desplazamientos internos; la República Centroafricana con 206.000 - el cuádruple del año pasado-; Sudán del Sur, con 163.000, y Gambia con 162.000.

Los desastres naturales provocaron 552.000 nuevos desplazamientos internos en el continente durante la primera mitad del año en un total de 19 diferentes países africanos, siendo África oriental la región que sufrió la peor parte.

Los cinco peor afectados son, de momento, Madagascar con 247.000 nuevos desplazamientos debido al ciclón tropical Enawo; Mozambique con 167.000 por el ciclón tropical Dineo; Malaui (34.000), Kenia (25.000) y Angola (11.000).

Teniendo en cuenta estas cifras, 2017 superará con toda probabilidad la registrada en 2016, cuando se contabilizaron 3,9 millones de nuevos desplazados (2,8 millones por conflictos y 1,1 millones por desastres), número que ya supuso un alza del 8,5 % en comparación con 2015, de acuerdo con el IDMC y el NRC.

A finales del año pasado había en total al menos 12,6 millones de personas desplazados internos en África.

El informe propone un enfoque "más fuerte" en la prevención y la reducción de los riesgos que puedan provocar nuevos desplazamientos, y unas políticas y un apoyo determinado a los desplazados y las comunidades de acogida para que no se reviertan los progresos actuales y futuros en el desarrollo de los países.

Otro aspecto identificado en el documento es que la atención política internacional y las políticas en general se centran fuertemente en reducir los flujos de inmigrantes y refugiados hacia Europa y otros países de elevados ingresos, cuando en realidad hay "dos veces más desplazados internos que refugiados en África".

Por otra parte, el documento considera que medidas eficaces para la reducción de desastres naturales pueden prevenir y mitigar el desplazamiento interno y reducir su duración y su impacto.