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Bolivia cierra el primer semestre del año con 59 feminicidios, una cifra menor que la registrada en similar periodo de 2019, pero igualmente preocupante pues las bolivianas pasaron al menos tres de esos seis meses en casa por la cuarentena, confirmando que no están a salvo de la violencia ni en sus hogares.

El caso más reciente este año fue el de una mujer de 42 años que fue hallada muerta "con evidentes signos de violencia" en su vivienda en una comunidad rural del departamento sureño de Chuquisaca, según un comunicado de la Fiscalía General del Estado difundido este martes.

"Se tiene como testigo a su hija menor, por lo que se realizó la orden de aprehensión en contra de uno de sus trabajadores por ser el principal sospechoso de la muerte, ya que fue visto ingresando a la habitación de la mujer con un hacha”, dijo el fiscal departamental de Chuquisaca, Mauricio Nava, citado en el comunicado.

Las investigaciones preliminares señalan que la mujer falleció instantáneamente por un golpe en la cabeza que le habría propinado el hombre, que fugó tras el suceso, según el Ministerio Público.

LOS DATOS DE VIOLENCIA

Con este caso, los feminicidios entre enero y junio llegan a 59, mientras que en el primer semestre de 2019 se registraron 65, informó la Fiscalía.

La directora de la Coordinadora de la Mujer, Mónica Novillo, dijo a Efe que aunque hay que celebrar que el número de feminicidios bajó respecto a 2019, se debe alertar de que "las cifras sean todavía altas" pese a que las mujeres permanecieron al menos tres meses de este año en sus hogares por la cuarentena.

Además de los feminicidios, en 72 días de cuarentena rígida en Bolivia se registraron cerca de 3.000 denuncias de violencia hacia niñas y mujeres, indicó.

"Esto sigue mostrándonos que a pesar de cualquier expectativa, el hogar y la familia sigue siendo para las mujeres el lugar menos seguro, siguen ocurriendo casos de violencia", lamentó Novillo, cuya entidad agrupa en el país a unas 26 entidades defensoras de la igualdad de género.

DEMANDA DE ACCIONES

Novillo recordó que el pasado 8 de marzo el Gobierno interino de Jeanine Áñez declaró el 2020 como el Año de la Lucha contra el Feminicidio y el Infanticidio en el país, con el fin de aplicar políticas concretas para proteger de la violencia a mujeres y menores.

"Dos semanas después entramos en cuarentena y ninguna acción se ha realizado en el año para prevenir siquiera los casos de violencia en el marco de la cuarentena", lamentó.

A su juicio, la cuarentena dejó expuestas las debilidades de la sociedad y la "falta de voluntad política para atender ciertos problemas", como la violencia contra las mujeres.

La activista sostuvo que la falta de recursos para enfrentar este mal viene de años atrás y consideró importante asumir "compromisos reales" contra un problema urgente que atañe a la vida de las mujeres.

Las organizaciones feministas han reclamado en los últimos años que la ley vigente en el país desde 2013 contra la violencia machista no se aplica plenamente por falta de presupuestos o personal capacitado, entre otras carencias.