Chile registró este domingo 2.980 infectados de covid-19 en unidades de cuidados intensivos, una cifra que se mantiene por debajo de 3.000 desde hace diez días y que no ha aumentado pese al repunte de contagios registrado en la última semana.

Con la llegada de mayo, el país parecía salir de una segunda ola que puso contra las cuerdas al sistema hospitalario y que obligó a confinar al 90 % de la población. El número de casos diarios se estabilizó y comenzaron a descongestionare los hospitales.

Las autoridades iniciaron un proceso de apertura gradual, atrasaron el toque de queda -que ahora rige entre las 22.00 horas y 5.00 horas- y levantaron cuarentenas en decenas de barrios del país que pudieron abrir entre semana bares, restaurantes y comercio no esencial después de un mes de encierro.

Sin embargo y pese al avance del proceso de vacunación, uno de los más rápidos del mundo, en los últimos días los nuevos infectados han vuelto a aumentar situándose por encima de los 6.500.

En las últimas 24 horas se sumaron 6.519 casos y 132 decesos nuevos, que dejan el balance total de la pandemia en más de 1,3 millones de contagios y 28.518 fallecidos totales.

En tanto, los ingresos a unidades de cuidados intensivos de los grupos vacunados han disminuido y el riesgo de ser hospitalizado pasó de un 2,3 % a un 0,5 % entre los jóvenes de 30 a 39 años y de un 17 % a 3,3 % en los mayores de 70 años, según cifras del Ministerio de Salud.

El proceso de inmunización en el país sigue encontrándose entre los más exitosos del mundo: se han administrado dos dosis al 51 % de la población y una dosis a más del 63 %, en su mayoría de la vacuna del laboratorio chino Sinovac, y en menor medida de Pfizer y AstraZeneca.

Sobre la vacuna inglesa, las autoridades anunciaron este sábado que se acortará el tiempo de administración entre las dos dosis en los hombres menores de 45 años a solo 28 días, en lugar de 12 semanas, el tiempo habitual.

En las últimas 24 horas, la tasa nacional de positividad -número de contagios por cada 100 pruebas de PCR- fue de 9 % tras realizarse más de 65.000 test, mientras que en la Región Metropolitana, la que alberga la capital, fue del 12 %.