EFETegucigalpa

Centenares de maestros del sector público y empleados de la Salud de Honduras protestan este viernes en las principales ciudades del país por la aprobación de la Ley de Reestructuración y Transformación del Sistema Nacional de Salud y Educación que, según ellos, les perjudica.

En Tegucigalpa, los educadores iniciaron su protesta bloqueando varias calles y quemando neumáticos en un bulevar, impidiendo el libre tránsito de vehículos por esa zona, por lo que la Policía llegó para desalojarlos.

Después de varias horas de protesta, un grupo de maestros decidió desalojar la zona y marchar por el bulevar hasta las cercanías de la Casa Presidencial, mientras que otro lo hizo hacia el Instituto Nacional de Previsión del Magisterio.

"Este gobierno nos ha venido a destruir todos los derechos al pueblo y los maestros", dijo a periodistas uno de los manifestantes que no se identificó.

Los manifestantes con banderas azul y blanco del país y coreando consignas como "Fuera JOH" (Juan Orlando Hernández) aseguraron no tener "miedo" a que los despidan de su trabajo por "defender" sus derechos.

Los maestros rechazan la aprobación de la Ley de Reestructuración y Transformación del Sistema Nacional de Salud y Educación por considerar, entre otras cosas, que incluye el despedido de docentes, según los manifestantes.

El Parlamento hondureño aseguró que la ley aprobada el jueves no establece el "despido masivo" de docentes o la "privatización de los servicios sanitarios".

Por el contrario, la normativa, según el Parlamento, busca "la redistribución del presupuesto" de las secretarías de Salud y Educación para garantizar "un mejor aprovechamiento de los recursos" para mejorar los centros educativos y de Salud.

La ley fue aprobada con dispensa de dos debates en medio de un enfrentamiento con puñetazos e insultos entre diputados del partido Libertad y Refundación (LIBRE, oposición) y del Nacional (en el poder).

En San Pedro Sula y Copán, en el norte y occidente del país, los maestros abandonaron las aulas y salieron a las calles en rechazo a la normativa.

Uno de los manifestantes, que se identificó como Jimmy Sorto, dijo a periodistas que la ley "atenta contra la estabilidad laboral" y "abre las puertas para la municipalización y la privatización" de los servicios de educación y salud.

"No nos vamos a dejar empaquetar esta ley y seguiremos protestando por nuestras conquistas y los derechos del pueblo", subrayó Sorto.

El ministro hondureño de Educación, Arnaldo Bueso, aseguró a periodistas que la ley no incluye el despedido de docentes.

El objetivo de la normativa, añadió Bueso, es "generar mayor presupuesto para invertir en mejoramiento de escuelas, tener más textos (educativos) y contratar más docentes".

Por otra parte, los empleados de diferentes hospitales públicos paralizaron hoy sus labores en rechazo a la ley de reestructuración, informaron organizadores de la iniciativa.

En Tegucigalpa, los trabajadores de al menos cuatro hospitales, convocados por el Colegio Médico de Honduras, abandonaron sus tareas desde temprano, pero no han dejado de atender las salas de emergencia y áreas críticas.

El ministro hondureño de la Presidencia, Ebal Díaz, dijo que la protesta ha sido planificada para crear desorden "con fines eminentemente políticos por parte de Libre", cuyo coordinador es el expresidente Manuel Zelaya.

En un comunicado, Díaz señaló que los que promueven la protesta "no están buscando defender los derechos de los maestros y médicos", y desmintió que con la nueva ley "haya una intención del Gobierno de despedir, ni selectivamente ni masivamente, ni a maestros ni a médicos".

Agregó que la iniciativa busca "fortalecer la institucionalidad", por lo pidió a los docentes volver a las aulas y no afectar a los estudiantes.

"No existe interés y ni ha existido antes en el Gobierno de generar despidos ni masivos ni selectivos", acotó el ministro de la Presidencia, según la información.