EFENueva York

La británica Ghislaine Maxwell, acusada en Nueva York de ayudar al magnate financiero Jeffrey Epstein en una trama de abuso sexual a menores, trató de esconderse de los agentes del FBI que fueron a arrestarla el pasado 2 de julio a la mansión en la que se había refugiado en el estado de New Hampshire (EE.UU.).

Según desvelan documentos judiciales, cuando los agentes llegaron a la propiedad, tuvieron que abrirse camino a través de una verja que se encontraba cerrada con llave, y al llegar a la puerta delantera de la residencia, anunciaron su presencia y le pidieron que la abriera.

"A través de la ventana, los agentes vieron a la acusada ignorar sus peticiones de abrir la puerta e intentó huir a otra habitación de la casa, rápidamente cerrando la puerta tras de ella", relata un documento presentado en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York por la Fiscalía.

Por ello, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tuvo que forzar la puerta para entrar en la mansión y arrestar a Maxwell, tras lo que se encontró en la casa un teléfono móvil envuelto en papel de plata, "lo que parece un intento equivocado de evitar que fuera detectado, no por la prensa o el público, que obviamente no tendrían la habilidad de rastrear su teléfono o interceptar sus comunicaciones, sino por las fuerzas de seguridad".

El texto señala además que uno de los guardas de seguridad que vigilaba la mansión aseguró a los agentes que el hermano de Maxwell había contratado a una empresa de seguridad que empleaba a antiguos militares británicos.

"Como señalan estos hechos, no debería haber duda de que la acusada tiene habilidades para vivir escondida", apunta la Fiscalía.

El documento fue presentado por el Gobierno un día antes de una vista que tendrá lugar en Manhattan sobre la petición de libertad bajo fianza presentada por los abogados de Maxwell, en la que se espera que intervengan al menos una persona que acusa a la británica de haber ayudado a Epstein en sus actividades de abusos a menores para solicitar que permanezca encarcelada hasta la celebración del juicio.

La Fiscalía también señaló que desde el arresto de Maxwell, ha habido más personas que se han mostrado dispuestas a facilitar información a las autoridades, por lo que el caso contra la acusada podría ser "incluso más potente".

Maxwell tiene previsto participar este martes en la audiencia de forma remota desde el centro de detención de Brooklyn al que fue trasladada hace una semana tras ser arrestada el pasado 2 de julio para recibir la formulación formal de cargos y en la que el juez decidirá sobre su fianza.

Maxwell, de 58 años, está acusada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de "ayudar" a Epstein a "explotar y abusar sexualmente de múltiples" niñas entre 1994 y 1997, además de mentir a la Justicia sobre el asunto.

En concreto, se enfrenta a seis cargos, entre ellos el transporte de menores con la intención de participar en actividades sexuales criminales y perjurio, algo que ella niega.

La defensa de Maxwell, socia y expareja de Epstein, alega que se le debería conceder la libertad bajo fianza porque vive en EE.UU. desde 1991, tiene lazos con el país y "no tuvo contacto con Epstein durante más de una década ni había sido nunca imputada con un crimen (...) y siempre ha negado alegaciones de la supuesta mala conducta", agregaron los abogados.